Estas son las 7 marcas de chocolate que usan niños esclavos

En septiembre de 2015, fue presentada una acción judicial contra Mars, Nestle yHershey alegando que estaban engañando a los consumidores que “sin querer” estaban financiando el negocio del trabajo esclavo infantil del chocolate en África Occidental.

Niños de entre 11 y 16 años (a veces hasta más chicos) son encerrados en plantaciones aisladas, donde trabajan de 80 a 100 horas por semana.

El documental Slavery: A Global Investigation (Esclavitud: Una investigación Global) entrevistó a niños que fueron liberados, que contaron que frecuentemente los golpeaban con cinturones y chicotes.

Las palizas eran una parte de mi vida”, contó Aly Diabate, uno de estos niños liberados. “Siempre que te cargaban con sacos (de granos de cacao) y caías mientras los transportabas, nadie te ayudaba. En lugar de eso, te golpeaban y golpeaban hasta que te levantabas de nuevo”.

En 2001, la FDA quería aprobar una legislación para la aplicación del selloslave free (libre de esclavitud) en las etiquetas de los embalajes.

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Antes de que se votara la legislación, la industria de chocolate –incluyendo a Nestlé, a Hershey y a Mars– usó su dinero para detenerla, prometiendo terminar con el trabajo esclavo infantil de sus empresas hasta 2005.

Este plazo ha sido repetidamente aplazado, teniendo ahora como meta hasta 2020. Mientras tanto, el número de niños que trabajan en la industria de cacao aumentó un 51% entre 2009 y 2014, según un informe de junio de 2015 de la Universidad Tulane.

Como uno de los niños liberados dijo, “ustedes disfrutan de algo que fue hecho con mi sufrimiento.Trabajé duro para ellos, sin ningún beneficio. Están comiendo mi carne”.

Las marcas de chocolate que utilizarían cacao procedente de trabajo esclavo infantil son:

  1. Hershey
  2. Mars
  3. Nestlé
  4. ADM Cocoa
  5. Godiva
  6. Fowler’s Chocolate
  7. Kraft

http://www.logicaecologica.es/2016/05/26/estas-son-las-7-marcas-de-chocolates-que-usan-ninos-esclavos/

 

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El negocio de la seguridad en zonas de conflicto

Las empresas militares y de seguridad privada resuelven muchos problemas en las zonas de conflicto, como los relacionados con la protección o la escolta de personas o material. Sin embargo, también conllevan algunos riesgos, como la pérdida de control de la fuerza por parte del Estado o el uso controvertido de armas.

En algún lugar de Irak, cerca del desierto, una veintena de hombres jóvenes y de mediana edad atienden a las indicaciones del extranjero que hoy les enseñará cómo realizar registros de vehículos. El foráneo jamás ha formado parte de ningún ejército, aunque tiene bastantes nociones y práctica de las tareas que se desempeñan en él; por eso enseña a los soldados. Su origen es colombiano; ni siquiera del mismo país que la empresa estadounidense contratada para la formación.

Ese mismo día, más de 7.000 kilómetros al suroeste, el convoy con material humanitario enviado por una ONG se desplaza rápido por la frontera entre Nigeria y Camerún. Un par de todoterrenos acompañan la comitiva con hombres armados en su interior. Lejos de relacionarse con el ejército del país donde se encuentran, en realidad se encargan de vigilar que nadie asaltará el convoy hasta la llegada a su destino o, si la ocasión lo requiere, de defenderlo con el uso de las armas.

Estos dos casos, ficticios pero veraces, ilustran algunas de las actividades desempeñadas por las empresas militares y de seguridad privada (EMSP). Si bien la denominación apunta a tareas tradicionalmente asignadas a los ejércitos estatales, se trata de corporaciones que evidencian el fenómeno contemporáneo de la privatización de la seguridad, un suculento sector que mueve 161.000 millones de euros al año en todo el mundo, con perspectivas de crecer a un ritmo de casi el 6% anual, al menos hasta 2020. Una de las muchas ramificaciones de este próspero negocio está relacionada con la seguridad en las zonas en conflicto, donde las EMSP obtienen pingües beneficios.

Fuente: Aproser

Negocios en zona de conflicto

Aunque los negocios relacionados con los conflictos y las guerras se han repetido a lo largo de la Historia, desde el comercio de armas hasta el rescate de prisioneros, llama la atención que en la actualidad exista un mercado transnacional relacionado con la fuerza, capaz incluso de influir en procesos políticos y sociales. Tras su surgimiento más o menos con el final de la Guerra Fría y su consolidación definitiva con las invasiones de Irak y Afganistán, las EMSP se han convertido en un actor habitual en los escenarios de conflicto del siglo XXI.

Las EMSP están consideradas teórica y socialmente como empresas; tienen afán de lucro, cuentan con sedes, se establecen de manera legal y actúan como cualquier negocio: ofrecen por contrato sus servicios a un número amplio de clientes, tanto de carácter público como privado. Lo que las convierte en un negocio bastante particular es que esos servicios están ligados de forma directa o indirecta al uso de la fuerza armada y que pueden operar en áreas de conflicto armado o zonas inestables donde la acción del Gobierno responsable está ausente o es insuficiente.

Las EMSP forman parte de un sector que también aporta otros servicios de carácter más cotidiano: guardias de edificios e infraestructuras, instalación de alarmas, guardaespaldas privados, etcétera. En áreas conflictivas, ofrecen servicios de protección de personal o bienes, entrenamiento, asesoría o mantenimiento de sistemas armamentísticos. Asimismo, pueden ofrecer tareas como el interrogatorio de detenidos, unidades caninas, servicios de inteligencia, desminado del terreno e incluso la participación en hostilidades. En definitiva, las EMSP proporcionan combatientes, técnicos, instructores o asesores a quienes los contratan —normalmente Gobiernos y empresas, aunque también instituciones u otros actores no estatales presentes en los conflictos—.

En un mundo globalizado con una reducción del papel de los Estados por un lado y la expansión del capitalismo y aparición de grandes compañías que operan a escala mundial por el otro, el campo de la seguridad se ha convertido en una forma más de negocio en la que el bien o servicio en oferta es el uso de la fuerza. Por ello, es normal que en el imaginario colectivo las EMSP se relacionen automáticamente con una figura que también ha estado muy presente en la Historia de los conflictos: los mercenarios. En este sentido, existe una gran controversia en la denominación de los empleados de las EMSP como mercenarios.

Para ampliar“La privatización de la defensa: Compañías militares privadas y mercenarios”, Fernando Arancón en El Orden Mundial, 2014

En primer lugar, para muchos puede resultar peyorativo, ya que los empleados de una EMSP consideran que simplemente prestan un servicio y realizan un encargo a un cliente. Por otro lado, el Comité Internacional de la Cruz Roja establece que, si los empleados de una de estas empresas no participan directamente en las hostilidades, deben ser tratados como civiles. La distinción de estos trabajadores es fundamental a la hora de aplicar el Derecho internacional humanitario en contextos de conflicto, pero existe aún mucho desacuerdo al respecto, con un margen de maniobra muy impreciso con respecto al tratamiento jurídico de estos actores.

Los Estados y las EMSP

La falta de transparencia en cuanto a lo que en realidad ocurre sobre el terreno es uno de los rasgos más preocupantes de las EMSP, así como la dificultad de recabar datos concretos sobre esta rama de la industria, junto con el debate sobre la participación de empresas privadas en tareas tradicionalmente asignadas a las fuerzas armadas estatales y su correspondiente aplicación del Derecho internacional. Pese a todo ello, la existencia de tanta oferta se justifica precisamente con una correspondiente demanda.

Las razones por las que los Estados de los países desarrollados contratan este tipo de servicios y que han contribuido a su rápido crecimiento redundan en las características del sistema capitalista y la economía de libre mercado: su contratación supone menos coste, mayor especialización, tecnología más avanzada, rapidez y flexibilidad de actuación, además de, por supuesto, un mayor número de efectivos.

Sin embargo, los países con cierta inestabilidad política o Estados fallidos también recurren a servicios militares privados por cuestiones claras, ya que carecen de fuerzas policiales o militares propias con la formación, el número o los recursos suficientes. Por otro lado, en estos mismos países, actores no estatales como compañías multinacionales, ONG o cuerpos institucionales también recurren a las EMSP, lo cual conforma un escenario donde confluyen diferentes partes —algunas, por cierto, generalmente armadas o con un amplio despliegue tecnológico militar, lo que favorece la industria armamentística militar y el comercio de armas—.

Estados Unidos y Reino Unido lideran el mercado de EMSP, además de alojar en sus territorios las sedes de las más importantes —o, más bien, las que conforman el oligopolio del sector—, como pueden ser Academi —antes Blackwater— en Estados Unidos y Aegis Defense Service o G4S en Reino Unido. Por otro lado, encontramos pruebas de que la contratación de este tipo de servicios son habituales en ejemplos relativamente recientes, como el caso de Nigeria, que contrató en 2015 este tipo de empresas en su lucha contra Boko Haram, o Arabia Saudí, que ese mismo año contó con los combatientes de otra empresa para continuar azuzando el conflicto de Yemen.

Países donde han operado las empresas G4S —en rojo— y Aegis —en verde—. Fuente: Cartografía EOM

Desde hace varios años, otro de los focos de trabajo de estas empresas se encuentra en Libia, un excelente ejemplo de Estado fallido que, desde el fracaso de su primavera árabe, está sumido en el caos y donde proliferan trabajos de escolta y protección privados.

¿El contrato es la nueva ley?

Las EMSP se presentan como una alternativa más barata, más moderna y, en algunos casos, incluso más eficiente que un ejército estatal. Sin embargo, en zonas de conflicto armado se plantean varios dilemas y escenarios bastante delicados precisamente debido a la naturaleza privada de estas compañías.

Evidentemente, las EMSP son más que simples empresas que operan a escala transnacional: su uso supone una transferencia del control de la fuerza, en poder del Estado a través de las fuerzas armadas, a una entidad privada que cuenta con sus propios combatientes. El Estado, por tanto, pierde sus mecanismos tradicionales de control —las leyes, por ejemplo— al regirse por el contrato establecido; se produce una alteración de los procesos políticos en tanto la privatización de la seguridad afecta a la gobernanza y debilita la soberanía del Estado a favor de las corporaciones. Todo ello sin entrar en detalles más concretos como la obediencia a según qué mando cuando se trabaja conjuntamente con el ejército. Además, en Estados débiles o fallidos, el Estado compite con agentes de naturaleza privada que monopolizan la fuerza, lo cual dificulta el desarrollo de instituciones propias más consolidadas.

La aportación de tecnología innovadora que facilita las tareas puede, además, crear relaciones de dependencia entre los clientes y las empresas. De hecho, muchas EMSP se han convertido en proveedoras de material de defensa para los Estados y en las encargadas de su mantenimiento. Nacen así nuevas necesidades y relaciones de dependencia.

Por otro lado, las multinacionales son grandes clientes de este tipo de empresas. La contratación de sus servicios por parte de una multinacional puede provocar una situación de superioridad militar y provocar que el Estado en cuestión carezca de ningún tipo de control. Esto puede ocurrir, por ejemplo, en zonas y rutas relacionadas con recursos naturales —gas, petróleo e incluso minerales preciosos—: las multinacionales que explotan estos recursos o mantienen infraestructuras relacionadas con ellos contratarán EMSP para proteger tanto la zona como las rutas de transporte.

Las circunferencias indican las EMSP activas en la zona delimitada; los círculos, los casos de impacto sobre algún tipo de derecho, desde laboral hasta seguridad individual. Ver mapa interactivo

No debemos olvidar que las EMSP son negocios, empresas, aunque trabajen con las fuerzas armadas estatales o como sustitutas de ellas. Y, como empresas, su compromiso es el cumplimiento del contrato y su objetivo final, la obtención de un beneficio. Por eso, hay que tener en cuenta que los compromisos del Estado con respecto a su ciudadanía no tienen por qué coincidir con los intereses finales de la empresa. Y esto incluye actuaciones de todo tipo.

Hay ocasiones en las que, como es el caso de la empresa española UC Global Security Consulting, los intereses estaban alejados de su contrato, pero fueron puramente humanitarios: durante la realización de un encargo, se salvó a unas niñas nigerianas de su cautiverio a manos del grupo terrorista Boko Haram. Este tipo de relatos llaman a una reflexión sobre la libertad de movimientos de los empleados de una EMSP, que no siempre tienen por qué tener fines solidarios de este calado.

En este sentido, uno de los aspectos más preocupantes de las EMSP en zonas de conflicto está relacionado con las intervenciones directas en conflictos, pero, sobre todo, con las violaciones deliberadas y flagrantes de derechos humanos. Como grupos armados no estatales, las EMSP pueden considerarse un riesgo para la estabilidad y la paz, ya que, a diferencia de los ejércitos, pueden hacer uso de la violencia para la consecución de su objetivo y sentirse legitimadas para ello por trabajar fuera de los mecanismos gubernamentales.

Zonas de Irak donde se han producido incidentes relacionados con los derechos humanos y las EMSP entre 2003 y 2007. Fuente: Novact

Si falta seguridad, hay negocio

En el contexto de conflictos armados se producen actos delictivos, abusos y violaciones de los derechos humanos. Existen casos documentados de abusos de empleados de EMSP. La empresa Blackwater, por ejemplo, está sentenciada por el asesinato de civiles desarmados en Irak —su reputación se ha deteriorado tanto que en la actualidad trabaja con otro nombre: Academi—. Las empresas Titan y CACI también fueron señaladas en su momento por la implicación de sus trabajadores en las graves torturas de la cárcel de Abu Ghraib, en Irak, y DynCorp estuvo involucrada en una red de explotación sexual durante la guerra de los Balcanes, concretamente en Bosnia. Incluso la ONU reconoce su preocupación por los efectos de las actividades de las EMSP en relación con los  derechos humanos, especialmente en zonas de conflicto, y además pide mayor regulación.

La lógica también invita a la reflexión: ¿qué interés tiene una empresa especializada en trabajar en zonas de conflicto en que se estabilice esa zona? Mientras haya guerra, habrá negocio. ¿Se desvirtúa entonces el contexto de seguridad real de la zona a favor de la industria de seguridad? Cualquier momento prebélico o de posconflicto puede ser aprovechado como una oportunidad de trabajo; para este tipo de empresas, lo mismo supone entrenar rebeldes libios en el inicio de la revuelta que aprovecharse de la falta de un plan de posconflicto para alargar el contrato, tal como ocurrió en Irak. Por supuesto, puede considerarse alternativamente cómo estas empresas podrían colaborar en trabajos de mantenimiento de la paz.

Con todo, los Estados son libres de contratar EMSP en conflictos armados, ya que ninguna ley lo prohíbe. El reto en estos casos es la asunción de responsabilidades en el supuesto de producirse actos ilícitos. Aunque en realidad el gran desafío desde las relaciones internacionales contemporáneas es la debilidad del marco jurídico en el que se encuadra este perfil de empresas, lo que facilita principalmente la impunidad de los contratistas e incluso el tratamiento de civiles como prisioneros de guerra en caso de secuestro.

Países firmantes del documento de Montreux en 2015. En julio de 2016 se sumaría Estonia. Fuente: Gobierno de Suiza

La clave del control reside en mecanismos reguladores como el documento de Montreux, firmado por 54 Estados y tres organizaciones internacionales —UE, OTAN y OSCE—, y especialmente el Código Internacional de Conducta para Proveedores de Seguridad Privada, con más de 700 adhesiones. No obstante, ninguno de los dos es vinculante para los Estados y las empresas firmantes, aunque suponen un paso previo al establecimiento de un marco jurídico.

Con un marco legislativo insuficiente, limitaciones difusas en la ejecución de tareas e implicaciones controvertidas en los conflictos, las EMSP establecen una dicotomía: por un lado, la procuración de unos servicios que apoyan tareas necesarias —apoyo contra insurgencias, traslados, logística, formación…— y, por otro, el debate sobre sus actuaciones, implicaciones e interesada expansión mundial.

La paulatina pero firme apropiación de un pilar tan relevante para el funcionamiento de un Estado como es la seguridad de sus ciudadanos —o sus recursos e infraestructuras— por parte del sector privado evidencia que las corporaciones privadas cobran cada vez más importancia en la configuración del mundo actual. Además, la dependencia que entablan con las EMSP otras empresas y países alimenta una rentable industria con poca o ninguna intención de disminuir el ritmo de trabajo.

Teniendo en cuenta detalles como la competitividad entre empresas, los vacíos legales en los que las EMSP operan —especialmente cuando se trata de zonas de conflicto—, la falta de transparencia y, en ocasiones, la sombra de quienes fueron verdugos en lugar de guardianes, habría que reconsiderar hasta qué punto las EMSP se limitan a cumplir íntegramente con su misión y, justificándose en ella o en intereses propios, cuáles se convierten en un riesgo grave para la resolución de conflictos armados y la consiguiente estabilidad en zonas de posconflicto.

http://elordenmundial.com/2017/10/30/el-negocio-de-la-seguridad-en-zonas-de-conflicto/

Salir de una secta significa aceptar que tu vida ha sido un engaño

Varios exmiembros de los Testigos de Jehová de España han denunciado abusos contra su persona y, gran parte de ellos, necesitaron tiempo para darse cuenta de que habían sido engañados. Para entender a qué se debe hemos hablado con un experto en problemáticas sectarias

En los últimos meses, varios exmiembros de distintas congregaciones de los Testigos de Jehová de España han denunciado abusos sexuales, coacción e intromisiones en su vida privada.  

El último en hacerlo ha sido Juan Bourgon. Porque, como explicó a El Periódico, fue expulsado recientemente del grupo por preguntar acerca de los abusos sexuales cometidos por miembros de la confesión en Estados Unidos.

Antes de formular sus denuncias, estas víctimas necesitaron tiempo para darse cuenta de que más que adeptos del grupo religioso, habían sido víctimas de un sistema sectario. Algo que nunca les traería la “salvación”, como se predica desde la misma confesión.

Para entender por qué razón cuesta tanto abandonar una secta hablamos con el Doctor en Psicología y director de Emaaps (Equipo Mutidisciplinar para el Asesoramiento y Asistencia en Problemas Sectarios), Pepe Rodríguez.

Estas víctimas necesitaron tiempo para darse cuenta de que más que adeptos de un grupo religioso, habían sido víctimas de un sistema sectario

La dificultad de salir de la “burbuja salvadora”

Muchos adeptos apenas tienen contacto con el mundo real y viven toda su vida encerrados en una “burbuja salvadora” de la cual no quieren salir porque les han inculcado miedo a hacerlo.

“Lo que resulta muy difícil para demasiada gente —dice Rodríguez— es enfrentarse a su vida cotidiana y gestionar de forma mínimamente adecuada sus emociones. Los que quieren salir de una ‘secta’ no son más que una pequeña parte de todos los que lo han intentado previamente”.

La poca conexión que tienen con el exterior tampoco les ayuda a abrir los ojos. Las creencias entran por el canal emocional, por lo que las críticas hacia ellas se interpretan como un ataque a la misma persona.

En el caso de tenerlas en cuenta, podrían pensar que toda su vida ha sido un engaño, un fracaso. Algo que provoca que “intentar dialogar o debatir con un fanático sea una misión imposible”.

En el caso de tener en cuenta estas críticas, podrían pensar que toda su vida ha sido un engaño, un fracaso

Gran parte de las personas que viven en un grupo tan hermético como los Testigos de Jehová únicamente tienen a su familia y a amigos de la congregación. Otra razón por la cual abanonar la confesión les suscita tanto terror, ya que si lo hacen éstos serán los primeros en marginarles. “Tienen prohibido bajo pena de expulsión hablar con un excluido o con quien abandona el grupo”.

Se producirá una desconexión a partir de la cual quedarán solos. Socialmente aislados y sin nada a lo que agarrarse. Algo con lo que, indirectamente, les hacen entender que si salen lo pierden todo.

Tampoco pueden utilizar su criterio para analizar o valorar las ideas que les transmiten. El pensamiento individual y el acceso a información ajena al colectivo están totalmente restringidos. Por ello, prácticamente todas las ideas, creencias y parte de sus conductas están mediatizadas por lo que han aprendido en la congregación.

“La anulación o restricción severa de la libertad de pensamiento es una táctica de manipulación sectaria que se aplica en todas las religiones. Pero en un grupo pequeño, como los Testigos de Jehová, es más intensa”.

“Los adeptos tienen prohibido bajo pena de expulsión hablar con un excluido o con quien abandona el grupo”

  Hay muchos que llevan demasiados años o que, incluso, nacieron en la congregación, lo cual ha influido en su personalidad de forma permanente. “En las familias con afilición a algún tipo de creencia se suele potenciar la rigidez y la subordinación en el carácter de los hijos”. Y esto solo les hace más propensos a tener una fe ciega en un sistema sectario sin ni siquiera ser conscientes de ello.

Pero, la desprogramación es posible

Diego Hidalgo fue Testigo de Jehová durante muchos años , donde llegó a ser anciano de la confesión —líder de una congregación—. Con el tiempo, Hidalgo se dio cuenta de que todo aquello era una falacia.

Ahora es director de Liberados, asociación que ofrece consejo a los miembros que quieren abandonar el grupo, y lleva 8 años siendo desprogramador. En otras palabras, intentando demostrar a aquellos que quieren salir de la confesión que no todo es verdad. Para ello, les crea dudas razonables y trabajan en ellas hasta que les hace ver que han sido víctimas de una “mentira”.

“Les enfrento a los cambios de doctrina y a las contradicciones que la confesión ha tenido a lo largo de los años y como esto ha llegado a ejercer un efecto negativo sobre algún miembro”.

Hidalgo lleva 8 años como desprogramador: intentando demostrar a aquellos que quieren salir de la confesión que no todo es verdad

Sin embargo, no se trata de una tarea fácil y no siempre lo ha conseguido. “Hay personas que no quieren ver la verdad porque no pueden aceptarlo psicológicamente”. Pero ha habido otros casos en los que su terapia ha funcionado y, de hecho, a lo largo de este tiempo ha conseguido desprogramar a alrededor de 40 personas.

Israel necesitó 21 años

Israel Florez nació siendo Testigo de Jehová. En 1979, cuando solo tenía 5 años, un miembro de la confesión religiosa abusó sexualmente de él. No fue hasta el 2000 cuando tuvo fuerzas para contarlo en la congregación de la Puerta del Ángel de Madrid. Sin embargo, la respuesta que obtuvo no fue la que esperaba: “me dijeron que no contara nada”.

Cinco años después se desvinculó por completo: dejó de asistir a las reuniones y de relacionarse con otros miembros. De este modo, abandonó el grupo para siempre. Como la mayoría de los que se han marchado, lo hizo por la puerta de atrás y, prácticamente, sin contar con el apoyo de nadie.

 A lo largo de este tiempo Hidalgo ha conseguido desprogramar a alrededor de 40 personas

Pero, con el tiempo, empezó a moverse por las redes sociales y se dio cuenta de que no había sido la única víctima. Había otras personas que lidiaban en solitario con las injusticias sufridas y cuando se encontraron se unieron . Así, acabó naciendo el colectivo Abusos TJ, cuyo objetivo es ayudar a las víctimas, ofrecerles ayuda legal y visibilidad en los medios.

Ya son 100 personas las que forman parte de éste y, por el momento, ya han formulado aproximadamente 20 denuncias. Con ello no pretenden destruir a los Testigos de Jehová, solo que cambien sus políticas para que nadie más tenga que sufrir lo mismo que ellos en su día.

Ellos han conseguido rescribir su historia, ahora es el turno de todo aquel que quiera vivir su vida fuera de la congregación.

Visto en: http://www.playgroundmag.net/noticias/actualidad/Testigos-Jehova_0_1895810425.html?utm_source=facebook.com&utm_medium=post&utm_campaign=Testigos-Jehova

Tu cuerpo ya no es tuyo: Australia se convirtió en el primer país en implementar el microchip a ciudadanos

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Escrito por J. D. Heyes / Natural News

Tal vez no has sido notificado aun pero hay dos clases de países en el mundo el día de hoy: Dictaduras llevadas a cabo por autoritarios y Democracias que lenta y sutilmente están siendo llevadas por autoritarios. Coloca Australia en el último grupo.

Organic & Healthy reportó que “La tierra de abajo” se ha convertido en la primera nación en implementar el microchip en sus ciudadanos, sin embargo NBC News predijo algunos años atrás que todos los americanos iban a ser afectados por el micochip.

Australia condujo a sus ciudadanos a implantárselo, muchos de ellos con creencias Biblicas (marca de la bestia) dicen “Es una campaña inteligente que inducen a creer en que este microchip te hace algo asi como un superhumano, y entonces las masas ruegan por ello”.

Todo es por “conveniencia”

Una mujer australiana; Shanti Korporaal de Sydney, está en el centro de la controversia luego de habérselo implantado en ambas manos “Puedes manejar tu vida sin tener que preocuparte de ningúna contraseña o PIN”. Le dijo a New.com.au

La idea de este microchip es que cuando esta implantado te da una ID única, entonces puede ser usado para cerrar puertas, transferir info personal a un Smartphone u otros dispositivos- y por supuesyto, permitir que el gobierno te siga y rastree a todas partes-.

Por qué alguien querría voluntariamente hacer eso? Una palabra, lo dice el recipiente de este microchip: Conveniencia.

Tan malo como sea, lleva las tarjetas personales o con fines de financiación o datos masivos (Hackeables) en tu celular o servicios personales – de nuevo, por una cuestión de “conveniencia”- a menos tienes la opción (Por ahora) de dejarlos cuando quieres ir a alguna parte.

No tienes que llevar tu Smartphone contigo, o una lo minimo que puedes hacer es aprender mejores formas de proteger tu información. Con tarjetas, debes llevarlas contigo, pero hay dispositivos que si puedes usar esencialmente para hacer irrsatrreables tu ID de ellas para otros dispositivos.

Pero una vez que ya pusiste toda tu información bajo tu piel, la única manera de deshacerse de ello es siendo quirurjicamente removido, o hackearte por completo a ti mismo.
Por qué hace esto más sencillo encontrarte?

La practica ha continuado. En julio, el Bostom Globe reporto quue en las ciudades la policía ha usado tecnología de celulares muy controversial

Otro problema mayor es hackear e identificar ladrones/robos. En la NBC News los reporteros notaron que los problemas podían ser “resueltos” usando estos chips para info medica, en especial historias clínicas. Los chips daría libertad a doctores y hopsitales de tener acceso a tu identidad y tu historial medico por si estabas inconsiente y no había nadie en tu compañía, (pero, cuan a menudo pasa realmente esto?). Los chips podrían contener: historial medico, prescripciones, números de seguros sociales, direcciones, identidades de cada familia, etc- Hay mucho mas detrás, y un hackeo puede ser detectado)

La privacidad en el mundo actual se ha vuelto Premiun. Nuestras retinas son escaneadas, nuestros bolsillos son escaneados, nuestros datos onlne son escaneados y muchos movimientos que ya han sido seguidos y tomados en cuenta- por gobierno y corporaciones privadas. Es realmente difícil mitigar el seguimiento personal cuando tu mismo estas llevando tu dispositivo de rastreo bajo la piel.

El punto es: si es gobierno puede seguirte 24/7/365, el gobierno puede CONTROLARTE también.

Visto en: http://buscandolaverdad.es/2016/10/22/tu-cuerpo-ya-no-es-tuyo-australia-se-convirtio-en-el-primer-pais-en-implementar-el-microchip-a-ciudadanos/

Las cinco industrias como herramientas de propaganda

La Industria del Deporte

El ya citado Goebbels dijo con referencia a los Juegos Olímpicos de Berlín en 1936:
“Este grandioso evento será la demostración experimental de nuestras ideas que mostraremos al mundo.”
Goebbels se refería a las teorías raciales y eugenésicas.
Pues bien, en 1936 las olimpiadas se celebraron en la Alemania nazi… después la guerra… y ocho años después, se celebraron en Londres, y a los cuatros siguientes también en Londres. La locura racial no fue ni mucho menos exclusiva de los nazis.
De hecho, hubo una campaña propagandística de masas que buscó la criminalización del nacional-socialismo, alrededor de los excesos que compartieron con sus enemigos aliados.

La eugenesia es europea, el colectivismo tecnocrático es europeo… y el deporte también es europeo.

El poder propagandístico del deporte es inmenso en la sociedad global. Incide con virulencia en la emotividad de las masas para transmitir contenidos pseudo-heroicos a niños y adultos.

Erradica las referencias viriles genuinas de la cultura, para sustituirlas por modelos comportamentales prefabricados.
Por ejemplo:
un niño hindú normal crecía escuchando historias de Arjuna, un niño español normal se criaba escuchando leyendas del Cid Campeador, o un niño egipcio normal aprendía de los relatos que escuchaba de Dhul-Nun.
En el mundo globalizado, esa autenticidad cultural fue sustituida por Leo Messi, Cristiano Ronaldo, Kobe Bryan, Tiger Woods, Michael Phelps y compañía.
Una vez más, la técnica se aplicó en este medio propagandístico con el desarrollo de una medicina y una farmacología propia: la medicina deportiva y su correspondiente doping.
·    ¿Qué sería del deporte de élite norteamericano (NBA, NFL, etc.) sin doping? Nada.
·    ¿Y qué sería de la industria del deporte sin el deporte de élite norteamericano? Nada de nada.
Porque el deporte de élite es el campo de pruebas de la investigación farmacológica y biotecnológicadesarrollada por las mismas instituciones siniestras que aquí se han citado.
Las principales universidades en esta área son las británicas de siempre (Cambridge y Oxford) y ciertas universidades norteamericanas (en especial, californianas).
Llevan más de cien años fabricando héroes de plástico; y con el deporte se ha llegado al límite inferior en el cual los fantoches producidos ni tan si quiera se asemejan a un ser humano.
La Industria del Cine

Si el deporte es la principal herramienta de propaganda global sobre los instintos activo-masculinos, la Industria del Cine se sirve de la pasividad inherente a todo espectador para llevar a cabo una profundísima manipulación psicológica.Que nadie lo dude:

el cine es un medio propagandístico.
Como industria nació en Los Angeles a principios de siglo XX, y en él siempre prevaleció la “producción” por encima de cualquier dirección artística o trabajo interpretativo a sueldo.

El dueño de una película es siempre el “productor”. El cine no es un medio artístico en el que se insertó una industria. No, no, no.

Es una industria de propaganda en la que dentro existen destellos artísticos que en última instancia están a sueldo de la producción. En palabras aún más claras: el cine no es el séptimo arte; sino que es – y siempre fue desde su aparición – la principal herramienta de propaganda global.

Sobre todo después de la crisis de los años cuarenta, el cine de Hollywood ni tan si quiera es rentable en términos económicos.

De nuevo, la financiación de una herramienta propagandística (en este caso, el cine todo ello) se apoya en una sofisticada estructura de fundaciones, entidades privadas y subvenciones públicas más interesadas en su función propagandística y publicitaria.
¿Os habéis preguntado cuánta gente tendría que ir al cine y pagar su entrada para pagar los cachés de Steven Spielberg, Angelina Jolie o Tom Hanks?
No hay gente ni salas de cine en el mundo suficientes para sufragar esas cifras. Hay otros financistas y otros intereses.¿Cuál es la función simbólica de una “estrella”?

La de guiar: la Estrella Polar (o el Crucero del Sur) nos guía; la Estrella de Oriente guía a los Reyes Magos; alguien bien guiado es alguien “con estrella”. Obsérvese que se ha creado un explícito “sistema de estrellas” (star system; literalmente así llamado).
La población mundial es guiada científicamente por unas referencias comportamentales sistematizadas:
las “estrellas” de cine.
Para formar parte de ese sistema estelar, además de ser actor, hay que tener algunos de los siguientes requisitos:
·    o ser de origen judeo-asquenazita
·    o estar divorciado
·    o tener un pasado problemático con las drogas y el alcohol (o en muchos casos, los tres al mismo tiempo)
De forma descarada, algunas de estas referencias estelares se presentan como,
·    “Embajadores de Buena Voluntad de la ONU”
·    otros como “caballeros” de la Reina de Inglaterra
·    otros directamente como directores y miembros de entidades educativas, academias artísticas, fundaciones filantrópicas, ministerios de cultura, universidades varias…
Estos sinvergüenzas son las referencias comportamentales de todo el mundo globalizado, y a estas alturas la influencia de esta herramienta de ingeniería social se encuentra en extremo desbocada.

La Industria del Sexo

Conviene tomarse en serio como enemigo a la llamada Industria del Sexo.

En volumen de negocio sólo tiene parangón con la industria del cine convencional. Si se estudia su financiación y su origen se comprende qué función propagandística tiene.
Con la pornografía (tal y como con el opio o la cocaína) ocurre que los primeros consumidores y traficantes formaban parte de la misma élite política.

Los primeros pornógrafos fueron nobles europeos e industriales norteamericanos más o menos pervertidos. Con las revoluciones culturales de los sesenta y los setenta, la población tuvo acceso libre a la pornografía, a través de empresas con el mismo origen que las cinematográficas.

Hollywood está a lado de San Fernando Valley.

Para comprender rápidamente la importancia de la Industria del Sexo en el plan global de destrucción cultural, basta saber que uno de sus magnates,Hugh Hefner, fue asistente registrado de variasreuniones Bilderberg.

¿Por qué comparten mesa tipos como Hugh Hefner o Larry Flint con tipos como Henry Kissinger oDavid Rockefeller?
Insisto en que hay que tomarse en serio la amenaza de la industria pornográfica: ataca y arrasa cimientos culturales con poquísimo esfuerzo, rápido y en masa. No se trata sólo de que el onanismo desvitalice al consumidor de estos contenidos hasta límites que prácticamente ningún moderno va a reconocer por un hipócrita pudor.
La pornografía de masa va más lejos:
la misma actividad sexual se muestra como una mera masturbación con otro cuerpo, profanando toda valencia sagrada de la sexualidad.
Personalmente me niego a pensar que existen tantos onanistas dispuestos a pagar como para mantener una estructura empresarial que mueve tantos millones de dólares.

Como ocurre con el cine convencional, el cine porno se apoya en una financiación suministrada por entidades interesadas en su papel propagandístico.

Si se observa a sus productores, se verán unos puntos comunes. Gran porcentaje de los productores y actores porno se criaron en contextos sociales y familiares de un extremo puritanismo.

Entre las actrices porno, abundan las hijas de reverendos protestantes, activos moralistas y férreos militares.
No es una contradicción:
sólo en el puritanismo secular puede florecer una industria como la pornográfica.
Al repasar la biografía de algunos de los protagonistas de esta industria, comprobé interesantes datos comunes en muchos de ellos.
Por ejemplo, una de las parejas de productores de más éxito del siglo XXI, tiene un currículo curioso:
Michelle Belladona es hija de una autoridad religiosa cristiano-mormona y militar de alta graduación en el Ejército de los Estados Unidos; y su pareja y socio, el español Nacho Vidal fue miembro de las Fuerzas Especiales del Ejército Español.
La Industria de la Música

La música es otra herramienta propagandística de primer orden apoyada en un industria específica, pues al fin y al cabo ¿a quién no le gusta la música?
Por supuesto que hay músicos y artistas extraordinarios que hacen música pop. Lo que tenemos que discernir es que la estructura mediática que hace posible que esos artistas sean conocidos es netamente propagandística.
Michael Jackson puede ser o puede no ser un gran artista, pero el hecho de que sus canciones sean conocidas en Rio, Tokio, Paris o Johannesburgo, lo permite un entramado que no tiene ningún interés artístico, sino tan sólo político.
Para mejor comprensión:
en este artículo se ha citado a Sir Charles Darwin,Sir Thomas Henry Huxley o Sir Bertrand Russell.
¿Qué tendría en común toda esta gente con tipos como Paul McCartney, Mick Jagger o Elthon John? Pues que los unos y los otros (todos ellos) tienen título de Sir británico y son “caballeros” de órdenes de la Corona de los Windsor.
Una institución política como la Corona jamás va a conceder honores a alguien que no colabore con sus intereses.
El valor artístico es irrelevante, pues la función de estos sires en cuanto sires es propagandística. Científicos, periodistas, militares… son merasherramientas de los intereses imperialistas, y por ello, reciben condecoraciones y honores de instituciones político-militares.
Lo mismo ocurre con la industria pop:
es otro brazo del mismo plan de agresión.
En última instancia, las fuerzas militares, la psicología de masas aplicada a la ingeniería social y la industria pop, colaboran estrechamente entre ellas.
Desde los años sesenta, periódicas “revoluciones culturales” son implementadas para arrasar los sustratos culturales genuinos de todos los pueblos, y de paso, introducir ciertas drogas en la población.
La música pop es algo así como la banda sonora que estas revoluciones prêt-à-porter utilizan en su imposición comportamental y manipulación social.
Cada década tiene su “revolución”, con su droga estrella y con su artista estrellado.
·    En los sesenta, el LSD (con su pelele Brian Jones, drogadicto, muerto en extrañas circunstancias).
·    En los setenta, la heroína (con su pelele Sid Vicious, drogadicto, muerto en extrañas circunstancias).
·    En los ochenta, los anti-depresivos y ansiolíticos (y con su pelele Michael Jackson, drogadicto, muerto en extrañas circunstancias).
·    En los noventa, la cocaína (con su pelele Kurt Cobain, drogadicto, muerto en extrañas circunstancias).
·    En la primera década del siglo XXI, el MDMA (y con su pelele Ame Winehouse, drogadicta, muerta en extrañas circunstancias).
Las revoluciones pop siguen un padrón repetido:
·    devastación cultural
·    imposición de una referencia comportamental
·    introducción social de alguna droga

La única diferencia esencial entre las diferentes revoluciones pop es que en cada década se consigue un alcance mayor, pues las herramientas de propaganda cada vez son más numerosas y potentes.

El último y más salvaje ejemplo de esta imposición cultural es el llamado hip-hop.

Una vez más hay que saber discernir entre la manifestación cultural legítima de un pueblo y la utilidad de manipulación cultural que el plan globalista extrae. El pueblo afroamericano es una de las comunidades más castigadas por la ingeniería social tecnocrática.
El pueblo afroamericano fue usado para proyectar una “revolución cultural” global, aplicada en todo el mundo, con unos contenidos claros:
culto a la violencia, las drogas, el dinero, el crimen y la misoginia.
Con la cultura hip-hop, la música pop como herramienta en manos de la ingeniería social global llegó a un nivel de devastación sin precedentes en la historia de la globalización cultural.
En los años noventa, mientras los occidentales se espantaban con las noticias de los burkas de los tarados talibanes o de la monstruosa ablación genital de algunas comunidades africanas, la música que escuchaban en sus estaciones globales de música en los cinco continentes canturreaban cantinelas con palabras como “hooker”, “bitch”, “cunt”, “pussy”, y demás atropellos de los que no parecían espantarse tanto.
En pleno siglo XXI, tras observar y analizar las evidencias, se puede enunciar con claridad:
la industria de la música pop es una inmensa red de propaganda global.
Así de claro: podéis seguir bailando a ese ritmo si eso queréis… pero así es.
La industria del Entretenimiento

Todos estos medios propagandísticos globales (deporte, cine, pornografía, música pop…) se presentan con el pretexto de ofrecer un inocente entretenimiento.
De hecho, ellos hablan de una “Industria del Entretenimiento” como un cajón de sastre donde entra todo tipo de propaganda. Fijaos en esta palabra: “entretenimiento”.
El entretenimiento es la acción de entretener y, definido por la DRAE, entretener no es sino “distraer a alguien impidiéndole hacer algo”. Es decir: no hay entretenimiento posible sin la voluntad de alguien que busca impedir algo al entretenido.
¿Qué pretende impedir la Industria del Entretenimiento?
Impedir,
·    que cuestiones
·    que te enfurezcas
·    que razones
·    que luches
·    que veas
·    que hables
·    que ames
·    que leas
·    que escribas
·    que pienses,
… en definitiva, ¡que vivas!
Zbigniew Brzezinski dijo en 1970, en “Between Two Ages” que,
“en las próximas décadas va a resultar prácticamente imposible la existencia de un pensamiento propio.”
¿Acaso piensas que el señor Brzezinski está interesado en tu diversión?
Pues lo está: existe una Industria del Entretenimiento que produce cacharros que incluso fueron llamados “Sistemas de Entretenimiento” (Entertainment System). Recordemos la “adolescencia perpetua” del Dr. Trist y la intención de infantilizar a la población global.
Hace décadas, apareció en escena algo referido con la palabra “juego” (game, en inglés), es decir, algo para niños.
Este “juego” no se comercializó sólo para los niños. En su desarrollo, se puede hacer un seguimiento de los contenidos y asegurar categóricamente que todo esto es muchísimo más que un juego. Es una potentísima plataforma de propaganda global con una influencia de masas en constante crecimiento.

Eso son los llamados “videojuegos”.

La industria del videojuego ofrece algo novedoso con respecto a la industria del cine:

una ilusión de interacción.
Ante una película, el espectador está pasivo tragando contenidos.
Ante un videojuego, el jugador cree estar interactuando en una trama (por supuesto, la actividad se reduce a los movimientos de las manos sobre el llamado joystick). El videojugador se involucra emotivamente con lo que está presenciando a través de su ilusoria participación.
Resulta previsible que sus apologistas y publicistas aseguren que el videojuego no es más que un juego, como el ajedrez o las damas.
Pero no es así:
los contenidos están científicamente escogidos y en la industria están involucrados las mismas instituciones, entidades, universidades y las mismas corporaciones paraguas que están detrás del deporte, el cine o la pornografía.
Las playstations están en el mismo saco empresarial que la cinematográfica Columbia Pictures o el monstruo discográfico Sony BMG.
Las X-box es un artilugio más de Microsoft y, por lo tanto, bajo control de la infame Bill & Melinda Gates Foundation. Todo videojuego está bajo la sombra del llamado “Gran 6” mediático.
Veamos cuáles son los contenidos de estos inocentes juegos:
·    deporte (por ejemplo, EA-Sports es una compañía especializada en videojuegos en colaboración con FIFA, NBA, NFL… y demás espectáculos deportivos)
·    guerra (existen innumerables videojuegos que son simuladores de guerra de infantería, de aviación, naval… Cito, por citar alguno, la saga Medal of Honor)
·    armas (existen innumerables videojuegos en los que el jugador – ¿el niño? – se familiariza con los diferentes fusiles, pistolas y rifles de asalto del mercado internacional del armas. Cito, por citar alguno, Counter Strike)
Existen extremos ya alcanzados como videojuegos consistentes en,
·    ser un criminal proxeneta (San Andreas, de Rockstar Games)
·    atropellar mujeres embarazadas (Carmageddon, de Stainless Games)
·    realizar orgías sexuales (Sexfriend, de Stone Heads)
En el extremo del “entretenimiento” ya alcanzado existen videojuegos que ofrecen una vida alternativa a la vida real, una vida virtual, una ciber-vida (Second Life, de Linden Reseach).
Y es que estos “juegos” hace tiempo que dejaron claras sus intenciones:
crear una realidad paralela, virtual y paradójica en el sentido de que no puede ser real.
El desarrollo de esta herramienta como medio propagandístico llevaría el poder de manipulación psicológica hasta límites difíciles de predecir.
Preferimos ceñirnos a la actualidad:
si la Industria del Entretenimiento sigue desarrollándose al mismo ritmo que lo está haciendo, ni los más optimistas pueden alejar “los próximos años” que señaló Brzezinski en 1970, del futuro más inmediato.
Los medios de propaganda global y psico-manipulación de masas habrán llegado en ese momento a la culminación de su expansión exterior.
En ese momento, la escalada de control sobre el ser humano se concentrará en su interior, en la propia tecnización de su organismo y fisiología.
Con control absoluto sobre el exterior del individuo y su contexto social (es lo que han hecho durante todo el siglo XX), la tecnocracia global a lo largo del siglo XXI se sumergirá en el control de su interior y su computarización psicológica.
Este viaje infernal ya ha comenzado…
Fuente:
 http://www.bibliotecapleyades.net/sociopolitica/sociopol_globalization143.htm
Visto en: http://larealidadperdida.blogspot.co.ke/2016/09/las-cinco-industrias-como-herramientas.html

Las 4 Grandes Libertades que Hemos Perdido

La llamada globalización y el Nuevo Orden Mundial, han traído un recorte de libertades que nos han impuesto paulatinamente y cuya pérdida consideramos a estas alturas como “algo natural” debido a que nacimos en un ecosistema con esas libertades cercenadas desde nuestro nacimiento.
En el siguiente vídeo, reflexionamos sobre las 4 más importantes pérdidas de libertades y que posiblemente no vuelvan a muy largo plazo.
No obstante, confío que algún día esa libertad que ya no tenemos, regrese gracias a hombres y mujeres valientes que lucharán por recuperarlas.

Como zombies hacia una sociedad sin efectivo

hEcial HSBC, el tercer banco más grande del mundo y el principal lavandero de dinero que eligen los traficantes de drogas, comerciantes de armas y los grupos terroristas de todo el mundo, estuvo recientemente en las noticias por limitar la cantidad de efectivo que podían retirar los clientes de sus propias cuentas (aunque después del revuelo que suscito tal política, el HSBC la rescindió).

Según la BBC:

A algunos clientes del HSBC se les ha impedido retirar grandes sumas de dinero en efectivo porque no pudieron presentar evidencias de por qué querían hacer eso… Le han dicho los oyentes a la estación de Radio 4 Money Box, que fueron impedidos de retirar, de sus propias cuentas, cantidades que iban de £5.000 a  £10.000.

Durante el mismo periodo, el banco aparentemente no tuvo esos problemas para aceptar transferencias electrónicas, por lo cual uno puede fácilmente suponer que de lo que se trata es del dinero en efectivo del cliente, más que del dinero del cliente en general.

Esta nueva maniobra del banco con sede en Gran Bretaña, y que hasta el cuello en casi todos los escándalos financieros imaginables, es meramente el último episodio del gran atraco que hacen las grandes financieras y el gran gobierno sobre las transacciones en efectivo.

El lazo corredizo aprieta sobre los pagos en efectivo

Durante años los gobiernos nacionales han estado tratando de reducir el número y el tamaño de las transacciones en efectivo dentro y entre sus respectivas economías. En los EE.UU. cualquier empresa o persona que reciba $10.000 o más en “efectivo” ( entre comillas porque no es realmente sólo en efectivo) para una [liquidación], debe llenar el Formulario 8300. Los bancos deben también reportar las transacciones en efectivo por esa cantidad.

La misma práctica también se ha aplicado en Europa. De este modo, se requiere que las partes de cualquier transacción grande hecha en efectivo, expliquen de dónde vino su dinero y para qué fue éste empleado. En 2013, el gobierno de Francia llevó esta práctica aún más allá al imponer nuevos controles sobre las transacciones en efectivo que vieron el límite de la transacción en efectivo disminuir de 3.000 a unos irrisorios 1.000 euros.

Las razones para tomar tales medidas son obvias: en momentos en que la mayoría de los países se esfuerzan por frenar el gasto público, para no hablar de cumplir con los cada vez más onerosos pagos de intereses de su totalmente insostenible carga de la deuda, los gobiernos están examinando frenéticamente su entorno buscando cualquier cosa de valor que puedan robar o tomar en prenda. Y cuando se trata de la codicia del gobierno, sobre todo cuando hay crisis fiscales agudas como la actual, no hay límites.

Como  dice Patrick Henningsen, del CenterFor Research On Globalization,

“… hace mucho que los colectivistas y las élites tecnocráticas están soñando en eliminar la [semi-desregulada] economía monetaria y los mercados. Si la sociedad sin dinero en efectivo fuera introducida, ellos tendrían un control casi total sobre la vida de las personas”.

Sin embargo, una cosa es que se requiera por ley a los clientes del banco o a las partes de una transacción en efectivo que expliquen de dónde proviene su dinero, y otra muy distinta es preguntarles cómo van a utilizar el dinero que desean retirar de sus propias cuentas bancarias .

Como se quejaba el señor Cotton, cliente del HSBC, a la BBC :

“He estado haciendo operaciones en ese banco durante 28 años. Todos me conocen ahí. Uno no debería tener que explicarle a su banco para qué quiere ese dinero. No es su dinero, es de uno”.

En muchos sentidos, el efectivo les ofrece a los ciudadanos el último refugio que quedaba de la privacidad y el anonimato en la cada vez más amalgamada red mundial de control. Y es precisamente por esta razón que el gran gobierno y las grandes finanzas parecen decididos a acabar con él por completo. Mediante la creación de una referencia cruzada mundial de todo lo que se mueve en el mundo financiero, los gobiernos serán capaces de rastrear cada centavo que ganamos, gastamos o ahorramos.

¿Es una coincidencia que los mismísimos gobiernos que han estado implementando medidas cada vez más draconianas para limitar el uso de efectivo en la economía hayan también estado promoviendo el uso de alternativas digitales, como el dinero móvil – es decir, el uso del teléfono móvil como tu cartera personal – que puede ser mucho más fácilmente seguido y monitoreado?

El ascenso del dinero móvil

Hasta ahora, gran parte del crecimiento en el mercado de dinero móvil se ha dado en el África Sub-Sahariana, donde los sectores financieros subdesarrollados han proporcionado el perfecto terreno de pruebas para proyectos de dinero móvil. Según el Mobile Africa Report 2011, se estimó que más de 500 millones de suscriptores de telefonía móvil estaban activos en África. Como informa The Economist, una encuesta realizada por tres gigantes corporativos -la Fundación Gates, el Banco Mundial y la Encuesta Mundial Gallup- encontró que hay 20 países en el mundo en donde  más del 10 por ciento de los adultos dijeron que habían usado el dinero móvil en algún momento en el 2011. De ellos, 15 están en África. En Kenia, Sudán y Gabón, en donde la mitad o más de los adultos usó el dinero móvil en 2011.

La red líder operadora de telefonía móvil en Kenia, Safaricom (ahora mayoritariamente propiedad de Vodafone) se jacta de tener más de 14,7 millones de usuarios activos en su plataforma de dinero móvil en posesión de cuentas M- Pesa. Esto se traduce en más de 36.75 por ciento de la población de Kenia con cuentas de haberes de M-Pesa -esto sin tomar en cuenta a los usuarios de dinero móvil en las otras redes. Los fondos transferidos por M-Pesa ahora son iguales a un asombroso 25 por ciento del PIB del país.

Desde la introducción de la transferencia de dinero móvil en África -en particular por Safaricom – África ha atestiguado un cambio paradigmático en los métodos de las transacciones financieras. En cierto modo, esto ha sido un desarrollo positivo: el dinero móvil le ha permitido, a muchas personas con educación primaria o sin educación, acceder por primera vez a los servicios financieros. Y también ha ayudado a reducir la brecha entre los que están bancarizados y los que no, lo que le permite a la gente recibir remesas bancarias de familiares en el extranjero, así como impulsar una nueva generación de compañías africanas incipientes.

Pero también existe un lado muy siniestro del dinero móvil. Como informa el sitio de tecnología africana Humanipo.com, el aumento de dinero móvil también ha expuesto a los clientes a toda una nueva especie de estafadores:

Casos recientes han visto defraudadores engañando los Sistemas de Mensajes Cortos SMC o  SMS en inglés, al aparecer como originados por los proveedores de telefonía móvil, bancos u otras instituciones financieras, para hacerles trampa a los suscriptores de dinero móvil con sus fondos.

No es sólo en África donde se han identificado el fraude y otros problemas relacionados. En el Reino Unido la autoridad de la Conducta Financiera, ha advertido que el fraude, el software malicioso, los errores tipograficos con el “dedo gordo” y los colapsos informáticos plantean amenazas para los clientes que utilizan los servicios de banca móvil.

Un futuro oscuro

Sin embargo, el mayor riesgo que  plantean las alternativas digitales como el dinero móvil es la potencial concentración masiva de poder financiero, y los abusos y conflictos de intereses que seguramente se producirían. Naturalmente no hace falta decir que la mayoría de las instituciones que regirán el espacio del dinero digital serán las mismísimas instituciones -como el HSBC- que ya han roto casi todas las reglas del libro de normas de los servicios financieros.

Tales instituciones han manipulado prácticamente todos los mercados existentes; y han mercantilizado y financializado casi todos los recursos naturales de valor de este planeta, e inmediatamente después de la crisis financiera que casi sin ayuda causaron, han extraído miles de millones de dólares de los bolsillos de sus propios clientes y billones de los contribuyentes.

¿Y qué tal con nuestras respectivas autoridades gubernamentales? ¿Confiáis en ellas? Como advierte Scott A.,  Shay, presidente del Signature Bank en un artículo sorprendentemente convincente e informativo de laCNBC, tal vez tengas una buena razón para no hacerlo:

El gobierno de EE.UU. se está aficionando mucho a tomar el dinero de los ciudadanos primero y preguntar después a través del decomiso civil. Sorprendentemente, se le permite al gobierno hacer esto por ley, incluso si sólo se trate de  que algún miembro del personal del gobierno tenga una sospecha, y no una prueba, de una fechoría…

Para empeorar las cosas, la dramática consolidación del sistema bancario le ha facilitado al gobierno la adquisición de información al haber menos puntos de acceso. Por ejemplo, JP Morgan, uno de los bancos más grandes y poderosos de Estados Unidos, tiene el tamaño de más de 3.000 bancos pequeños, y los cuatro principales bancos de Estados Unidos controlan cerca del 60 por ciento de los depósitos bancarios estadounidenses.

Y sin embargo, caminamos dormidos, casi como zombies, hacia una sociedad sin dinero en efectivo. En aras de unos pocos avances en comodidad, estamos dispuestos a otorgarles a nuestros gobiernos y a los más grandes bancos “demasiado-grandes-para- quebrar”, la posibilidad de tener un control total sobre cada una de nuestras transacciones diarias. Y mientras que las monedas virtuales como Bitcoin podrían parecer como un antídoto de este escenario, ellas son, como nos advierte Shay, también objeto de monitoreo y pueden ser reguladas de forma que pudieran limitar o incluso terminar con su utilidad. De hecho, ya se la están quitando del medio.

Parafraseando uno de los dictámenes más cotizados de nuestro tiempo -por cortesía del gran,  Lord Acton- estamos, al parecer, descendiendo hacia un mundo donde las nuevas tecnologías amenazan con poner el poder absoluto muy al alcance de un selecto grupo de personas y organizaciones -personas y organizaciones que han traicionado a través de sus repetidas acciones, casi todas las nociones posibles de la confianza mutua.

Visto en: http://tonyfdez.blogspot.com.es/

La emotiva historia de Lizzie Vazquez, la mujer que le hizo frente al bullying

Lizzie Velásquez siempre supo que era distinta y que su apariencia extrañaba a la gente. Nació con una rara enfermedad congénita que le impide subir de peso, de hecho nunca ha superado los 30 kilos. Pero fue recién a los 17 años cuando experimentó de cerca la crueldad a la que estaba expuesta.

En esa ocasión, la entonces adolescente de Texas estaba viendo videos musicales en YouTube cuando vio uno que le llamó la atención. Decía “La mujer más fea del mundo”, y al abrirlo, Lizzie se encontró con que eran imágenes suyas que un anónimo había subido a internet. Tenía cuatro millones de visitas, y los comentarios de los usuarios pasaban de llamarla un monstruo hasta preguntarse por qué sus padres no la abortaron.

Han pasado 10 años desde ese momento crucial, y tras un largo y difícil proceso, Lizzie decidió no quedar en el rol de la víctima. “Pasé mucho tiempo muy triste y enojada, pero luego me di cuenta de que tenía que hacerme cargo. ¿Cómo podía dar vuelta esto? Fue aterrador. Pero quería tener el control sobre qué le mostraba a la gente sobre quién soy”, explicó.

Lizzie, entonces, se convirtió en una activista para erradicar el bullying e inspirar a otros con su historia, que incluso ha luchado en el Congreso estadounidense por imponer legislaciones que protejan a las víctimas de acoso. Su momento de mayor gloria vino en 2013, cuando tras aprender de forma autodidacta sobre oradores motivacionales, dio una charla TED titulada “¿Cómo te defines a ti mismo?” En esos 18 minutos sobre el escenario, se ganó a su audiencia y a los más de 10 millones que vieron el video por internet.

Corazón valiente
Una de las organizadoras de esas charlas de 2013 era Sara Bordo, la fundadora de una agencia consultora para impulsar a mujeres profesionales. Sara no conocía a Lizzie, pero inmediatamente se dio cuenta del fuerte potencial que tenía cuando la vio en el escenario. “Lizzie era una heroína en Austin, con una historia y reputación realmente hermosas, pero que no había recibido el foco de atención que considerábamos que debería tener”, dice a “El Mercurio”. “Cuando la conocí, me llamó la atención lo callada y tímida, y a la vez encantadora y feliz que se veía. Siempre tenía una sonrisa en el rostro. Fue enorme el placer de conocerla, y después del evento empezamos a pasar más tiempo juntas. Y era muy obvio que es una persona extraordinaria, y que gente de todas las edades y culturas pueden encontrarla inspiradora”.

Bordo decidió entonces sugerirles a los Velasquez hacer un documental que diera a conocer el viaje de Lizzie. La familia había recibido varias ofertas antes, pero nunca habían aceptado. Pero confiaron en la visión de Sara y así nació “La historia de Lizzie”, que en inglés se llamó “Corazón valiente”, y en su paso por diversos festivales ha recibido el aplauso de la crítica y varios premios. “Creo que ellos me eligieron por un par de razones. Con nuestro trabajo en el evento TED fueron testigos de la forma en que me acerco a la gente con historias sensibles que contar, y creo que entendieron que mis intenciones eran auténticas y creyeron que yo podía cuidar de ella. Que no estaba ahí para explotar su historia, sino para abogar por ella”.

Aunque el objetivo de la realizadora era dar a conocer a Lizzie, el filme se terminó convirtiendo también en una lucha contra el bullying . “Hemos mostrado este documental por todo el mundo y nos sentimos muy bendecidos y afortunados cuando escuchamos historias de padres, profesores y víctimas que dicen que la película les ha dado esperanzas para seguir adelante”, cuenta Bordo. Agrega que tuvo mucho cuidado de no atacar a aquellos que se burlaron alguna vez de Lizzie, para no caer en lo mismo que ellos hicieron. “Hemos escuchado de muchas personas que tras ver el documental nos han contactado para disculparse, y han dicho que la película los hizo darse cuenta del dolor que causaron. Eso me parece increíble”.

La filmación duró cuatro meses, en las que capturaron 90 horas de material, que luego se redujeron a 78 minutos con la ayuda del editor Christopher Roldan, que también trabajó en la nominada al Oscar “Boyhood”. El tiempo del rodaje se extendió para acomodar las necesidades médicas de Lizzie, ya que debido a su condición, su cuerpo se cansa más rápido que el de una persona normal.
Gran parte del presupuesto se logró gracias a la donación de personas de distintas partes del mundo, a través del crowdfunding . “Usé mis ahorros para financiar la preproducción y luego usamos Kickstarter para filmar. Siento que haber usado el crowdfunding ayudó a crear una energía especial en torno al filme, la gente se podía sentir parte de él. Nos apoyaron hombres y mujeres de 17 países, así que vimos que la historia de Lizzie era muy necesaria a nivel global”.

Un debut inesperado
Sara Bordo nunca había realizado un documental, ni siquiera se había puesto detrás de una cámara. No había un guión definido, pero la debutante realizadora tenía clara cuál era la historia que quería contar, y que tenía que dejar a su protagonista contarla. El filme, estrenado el año pasado, tiene un tono alegre y positivo, y en su paso por festivales ha recibido ocho galardones, varios de ellos del público.

La inexperiencia fue uno de los desafíos que Sara vivió durante el rodaje y fue un proceso de aprendizaje. Sin embargo, asegura, de quienes más aprendió fue de Lizzie y sus padres. “Podría escribir un libro entero con lo que he aprendido de ellos. Creo que para mí, el regalo más grande fue reforzar mi propio propósito. El de Lizzie es tan claro, y lo hace de forma tan intencional y con tanta pasión. Haber estado a su lado por todo este tiempo es un recordatorio muy inspirador de cómo todos deberíamos vivir y trabajar para mejorar las vidas de otros”, dice. “También he aprendido de la humanidad que todos están sufriendo mucho, y que necesitamos mostrar historias de éxito y ejemplos a seguir positivos que superan esos problemas, porque históricamente solo nos quedamos en el dolor y las víctimas. No hablamos de los héroes a nuestro alrededor, y eso es algo que llevaré conmigo en el trabajo que haga a futuro”.

Lizzie, dice, también sacó beneficios de haber participado en el documental. “Lizzie ahora es diferente, más orgullosa, abierta, una versión más confiada de ella misma. Creo que haber hecho la película y haberse expuesto de forma tan valiente ante millones de personas le dio más confianza y propósito. Era valiente antes, pero ahora lo es más. Era confiada antes, pero ahora lo es más. Se ha convertido en una mariposa”.

Visto en: http://uy.emedemujer.com/actualidad/la-emotiva-historia-lizzie-velasquez-la-mujer-le-frente-al-bullying/