Colgate, Palmolive, Johnson&Johnson y Pepsico deforestan Indonesia

Greenpeace publica un ranking de 14 multinacionales que demandan aceite de palma y advierte que todavía queda mucho camino para romper el vínculo entre ese producto y la deforestación. Indonesia ha perdido una superficie de selva del tamaño de Alemania, una amenaza para los animales en peligro de extinción, como los orangutanes.

La expansión de las plantaciones de palma aceitera para suplir la demanda internacional de aceite de palma sigue siendo una de las principales causas de la destrucción de la selva de Indonesia. Dos años después de que las grandes corporaciones consumidoras de aceite de palma hicieran público su compromiso en la lucha contra la deforestación, Greenpeace ha evaluado el grado de cumplimiento de estos compromisos por parte de las 14 mayores multinacionales del mundo.

Las conclusiones de esta evaluación muestran que sólo unas pocas empresas están dando pasos significativos para garantizar que no hay deforestación en su cadena de suministro de aceite de palma y la mayoría se están moviendo de manera muy lenta. Si bien no son muchas las diferencias, ninguna de las empresas puede todavía garantizar que el suministro de aceite de palma no está vinculado a la deforestación. La peor valoración la reciben Colgate-Palmolive, Johnson & Johnson y PepsiCo, que han demostrado un grado de cumplimiento muy pobre, y que no pueden cumplir las promesas que hicieron a sus clientes y a los consumidores.

El aceite de palma es un aceite muy utilizado en gran cantidad de productos de consumo de uso diario.

“El aceite de palma forma parte de gran cantidad de productos de uso cotidiano, por lo que estas grandes marcas tienen la responsabilidad de asegurar a los consumidores que no están colaborando con la deforestación. El aceite de palma se puede cultivar de manera responsable sin destruir los bosques y sin perjudicar a las comunidades locales o destruir las poblaciones de orangutanes y otros animales1, ha declarado el responsable de la Campaña de Bosques de Greenpeace España, Miguel Ángel Soto.

Indonesia ha perdido 31 millones de hectáreas de selva tropical desde 1990, una superficie del tamaño de Alemania

La industria del aceite de palma es la principal causa de la deforestación en Indonesia2, que a su vez es una amenaza importante para los animales en peligro de extinción que viven allí, como los orangutanes.

“La gente debería ser capaz de limpiarse los dientes o tomar unos nachos sin necesidad de colaborar con la extinción de los orangutanes. En este sentido, las empresas PepsiCo, Colgate-Palmolive y Johnson & Johnson están decepcionando a los consumidores. Deben esforzarse más para limpiar su cadena de suministro de aceite de palma y garantizar que sólo compran a proveedores que están protegiendo los bosques tropicales ” ha añadido Soto.

La deforestación para la expansión de plantaciones de aceite de palma fue una de las causas que provocaron la crisis de incendios forestales que asoló Indonesia el año pasado. La estimación del coste económico de este desastre es de 16 millones de dólares y la extensa nube de humo afectó a millones de personas, no solo de Indonesia, sino también de la vecina Malasia y Singapur. Los datos del gobierno de Indonesia hablan de más de 500.000 personas que sufrieron enfermedades respiratorias agudas como resultado del humo. Los incendios fueron también una fuente importante de emisiones de gases de efecto invernadero: en muchos días durante octubre y noviembre, las emisiones procedentes de los incendios forestales superaron el promedio diario de las emisiones procedentes de la economía de Estados Unidos.

Para evitar que una nueva crisis de incendios se produzca este año 2016, Greenpeace ha pedido a las compañías consumidoras de aceite de palma que tomen medidas inmediatas para proteger los bosques.

El resultado del ranking de Greenpeace a las 14 mayores empresas revela que ninguna de las empresas evaluadas es capaz de asegurar con certeza que no hay deforestación en su cadena de suministro de aceite de palma. La mayoría de las empresas no pueden ni siquiera decir qué parte de su aceite de palma proviene de proveedores que cumplan con sus propias normas de suministro. Además:

– Sólo una de las 14 empresas está en condiciones de conocer el origen (donde se cultiva) del 100% de su aceite de palma.

– La mayoría de las empresas todavía están pendientes de una verificación independiente que demuestre que su aceite de palma es producido por empresas que operan en el cumplimiento de sus propias políticas de no deforestación.

– Ninguna empresa ha publicado una lista completa de sus proveedores de aceite de palma, aunque algunas han hecho público el nombre de sus principales proveedores.

– Ninguna empresa ha publicado una lista de proveedores a los que han dejado de comprar aceite de palma a causa del incumplimiento de sus políticas de no deforestación.

Notas:

1 Para ver ejemplos de productores de aceite de palma libres de deforestación y de violaciones de derechos humanos cuya actividad ha sido verificada por una tercera parte independiente se puede consultar el Grupo de Innovación de Aceite de Palma (http://poig.org/)

2 Indonesia’s fire crisis is a test of corporate commitment to forest protection: http://www.greenpeace.org/international/en/publications/Campaign-reports/Forests-Reports/Under-Fire/

Fuente: Eco Portal

Noruega primer país del mundo en prohibir la tala de árboles

Noruega se convirtió en el primer país del mundo comprometido a terminar con la deforestación, después que el parlamento la semana pasada aprobase una nueva norma. Para cumplir con el objetivo, el gobierno prohibió la tala de árboles y prohibió la venta y producción de cualquier materia prima que contribuya a la destrucción de los bosques del mundo.

En la última sesión, el Parlamento también tomó la responsabilidad de encontrar una manera de proporcionar algunos productos esenciales como la carne, la soja, madera y aceite de palma, sin afectar el ecosistema. De acuerdo con las Naciones Unidas (ONU), los cultivos transgénicos de estos cuatro productos representan casi la mitad de la deforestación de los bosques tropicales del planeta. Noruega es el primer país en poner en práctica la promesa hecha por el Alemania y Gran Bretaña para promover esfuerzos significativos frente a la deforestación, firmado en la Cumbre del Clima de la ONU en 2014.

No es la primera vez que el país escandinavo toma una actitud pionera en favor de la protección del medio ambiente. Según la CNN, en 2008, Noruega dio a Brasil mil millones de dolares para ayudar a combatir la deforestación en la Amazonía y la situación se ha reducido en un 75% en siete años. Además, el país está en el proceso de restricción de las ventas de coches de motor con gasolina para el año 2025.

¿Y en Argentina?

Una política de Estado en serio debería contemplar tres medidas similares en nuestro país: Reforestación con especies autóctonas; Planificación restrictiva de la actividad agrícola fomentada por Monsanto; Nacionalización de todos los recursos naturales a través de una reforma constitucional, las provincias actúan como feudos y se someten a las multinacionales que se quedan con su explotación a cambio de sobornos. Sugiere,Carlos Hermann Güttner, abogado.