Somos lo que Comemos

Es un documental estadounidense de 2008 dirigido por el cineasta ganador de un Emmy Robert Kenner. El filme está ligeramente basado en el bestseller de no ficción del 2001 Fast Food Nation, de Eric Schlosser, y The Omnivore’s Dilemma de Michael Pollan. La trama parte del punto de vista de la industria alimentaria estadounidense, relatada con mucho realismo, entrevistas en primera persona con los productores, agricultores y granjeros, comandados por las grandes multinacionales con las que tienen contrato de servicio. Un contrato que les pone numerosas cláusulas estudiadas sobre cría, alimentación y aspectos claves del crecimiento y desarrollo de los animales. Por ejemplo, la alimentación en base a piensos manipulados específicamente en laboratorio para que los animales se desarrollen de forma más voluminosa (con más carne), en mucho menos tiempo.

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Estas son las 7 marcas de chocolate que usan niños esclavos

En septiembre de 2015, fue presentada una acción judicial contra Mars, Nestle yHershey alegando que estaban engañando a los consumidores que “sin querer” estaban financiando el negocio del trabajo esclavo infantil del chocolate en África Occidental.

Niños de entre 11 y 16 años (a veces hasta más chicos) son encerrados en plantaciones aisladas, donde trabajan de 80 a 100 horas por semana.

El documental Slavery: A Global Investigation (Esclavitud: Una investigación Global) entrevistó a niños que fueron liberados, que contaron que frecuentemente los golpeaban con cinturones y chicotes.

Las palizas eran una parte de mi vida”, contó Aly Diabate, uno de estos niños liberados. “Siempre que te cargaban con sacos (de granos de cacao) y caías mientras los transportabas, nadie te ayudaba. En lugar de eso, te golpeaban y golpeaban hasta que te levantabas de nuevo”.

En 2001, la FDA quería aprobar una legislación para la aplicación del selloslave free (libre de esclavitud) en las etiquetas de los embalajes.

ninos-esclavos

Antes de que se votara la legislación, la industria de chocolate –incluyendo a Nestlé, a Hershey y a Mars– usó su dinero para detenerla, prometiendo terminar con el trabajo esclavo infantil de sus empresas hasta 2005.

Este plazo ha sido repetidamente aplazado, teniendo ahora como meta hasta 2020. Mientras tanto, el número de niños que trabajan en la industria de cacao aumentó un 51% entre 2009 y 2014, según un informe de junio de 2015 de la Universidad Tulane.

Como uno de los niños liberados dijo, “ustedes disfrutan de algo que fue hecho con mi sufrimiento.Trabajé duro para ellos, sin ningún beneficio. Están comiendo mi carne”.

Las marcas de chocolate que utilizarían cacao procedente de trabajo esclavo infantil son:

  1. Hershey
  2. Mars
  3. Nestlé
  4. ADM Cocoa
  5. Godiva
  6. Fowler’s Chocolate
  7. Kraft

http://www.logicaecologica.es/2016/05/26/estas-son-las-7-marcas-de-chocolates-que-usan-ninos-esclavos/

 

El negocio de la seguridad en zonas de conflicto

Las empresas militares y de seguridad privada resuelven muchos problemas en las zonas de conflicto, como los relacionados con la protección o la escolta de personas o material. Sin embargo, también conllevan algunos riesgos, como la pérdida de control de la fuerza por parte del Estado o el uso controvertido de armas.

En algún lugar de Irak, cerca del desierto, una veintena de hombres jóvenes y de mediana edad atienden a las indicaciones del extranjero que hoy les enseñará cómo realizar registros de vehículos. El foráneo jamás ha formado parte de ningún ejército, aunque tiene bastantes nociones y práctica de las tareas que se desempeñan en él; por eso enseña a los soldados. Su origen es colombiano; ni siquiera del mismo país que la empresa estadounidense contratada para la formación.

Ese mismo día, más de 7.000 kilómetros al suroeste, el convoy con material humanitario enviado por una ONG se desplaza rápido por la frontera entre Nigeria y Camerún. Un par de todoterrenos acompañan la comitiva con hombres armados en su interior. Lejos de relacionarse con el ejército del país donde se encuentran, en realidad se encargan de vigilar que nadie asaltará el convoy hasta la llegada a su destino o, si la ocasión lo requiere, de defenderlo con el uso de las armas.

Estos dos casos, ficticios pero veraces, ilustran algunas de las actividades desempeñadas por las empresas militares y de seguridad privada (EMSP). Si bien la denominación apunta a tareas tradicionalmente asignadas a los ejércitos estatales, se trata de corporaciones que evidencian el fenómeno contemporáneo de la privatización de la seguridad, un suculento sector que mueve 161.000 millones de euros al año en todo el mundo, con perspectivas de crecer a un ritmo de casi el 6% anual, al menos hasta 2020. Una de las muchas ramificaciones de este próspero negocio está relacionada con la seguridad en las zonas en conflicto, donde las EMSP obtienen pingües beneficios.

Fuente: Aproser

Negocios en zona de conflicto

Aunque los negocios relacionados con los conflictos y las guerras se han repetido a lo largo de la Historia, desde el comercio de armas hasta el rescate de prisioneros, llama la atención que en la actualidad exista un mercado transnacional relacionado con la fuerza, capaz incluso de influir en procesos políticos y sociales. Tras su surgimiento más o menos con el final de la Guerra Fría y su consolidación definitiva con las invasiones de Irak y Afganistán, las EMSP se han convertido en un actor habitual en los escenarios de conflicto del siglo XXI.

Las EMSP están consideradas teórica y socialmente como empresas; tienen afán de lucro, cuentan con sedes, se establecen de manera legal y actúan como cualquier negocio: ofrecen por contrato sus servicios a un número amplio de clientes, tanto de carácter público como privado. Lo que las convierte en un negocio bastante particular es que esos servicios están ligados de forma directa o indirecta al uso de la fuerza armada y que pueden operar en áreas de conflicto armado o zonas inestables donde la acción del Gobierno responsable está ausente o es insuficiente.

Las EMSP forman parte de un sector que también aporta otros servicios de carácter más cotidiano: guardias de edificios e infraestructuras, instalación de alarmas, guardaespaldas privados, etcétera. En áreas conflictivas, ofrecen servicios de protección de personal o bienes, entrenamiento, asesoría o mantenimiento de sistemas armamentísticos. Asimismo, pueden ofrecer tareas como el interrogatorio de detenidos, unidades caninas, servicios de inteligencia, desminado del terreno e incluso la participación en hostilidades. En definitiva, las EMSP proporcionan combatientes, técnicos, instructores o asesores a quienes los contratan —normalmente Gobiernos y empresas, aunque también instituciones u otros actores no estatales presentes en los conflictos—.

En un mundo globalizado con una reducción del papel de los Estados por un lado y la expansión del capitalismo y aparición de grandes compañías que operan a escala mundial por el otro, el campo de la seguridad se ha convertido en una forma más de negocio en la que el bien o servicio en oferta es el uso de la fuerza. Por ello, es normal que en el imaginario colectivo las EMSP se relacionen automáticamente con una figura que también ha estado muy presente en la Historia de los conflictos: los mercenarios. En este sentido, existe una gran controversia en la denominación de los empleados de las EMSP como mercenarios.

Para ampliar“La privatización de la defensa: Compañías militares privadas y mercenarios”, Fernando Arancón en El Orden Mundial, 2014

En primer lugar, para muchos puede resultar peyorativo, ya que los empleados de una EMSP consideran que simplemente prestan un servicio y realizan un encargo a un cliente. Por otro lado, el Comité Internacional de la Cruz Roja establece que, si los empleados de una de estas empresas no participan directamente en las hostilidades, deben ser tratados como civiles. La distinción de estos trabajadores es fundamental a la hora de aplicar el Derecho internacional humanitario en contextos de conflicto, pero existe aún mucho desacuerdo al respecto, con un margen de maniobra muy impreciso con respecto al tratamiento jurídico de estos actores.

Los Estados y las EMSP

La falta de transparencia en cuanto a lo que en realidad ocurre sobre el terreno es uno de los rasgos más preocupantes de las EMSP, así como la dificultad de recabar datos concretos sobre esta rama de la industria, junto con el debate sobre la participación de empresas privadas en tareas tradicionalmente asignadas a las fuerzas armadas estatales y su correspondiente aplicación del Derecho internacional. Pese a todo ello, la existencia de tanta oferta se justifica precisamente con una correspondiente demanda.

Las razones por las que los Estados de los países desarrollados contratan este tipo de servicios y que han contribuido a su rápido crecimiento redundan en las características del sistema capitalista y la economía de libre mercado: su contratación supone menos coste, mayor especialización, tecnología más avanzada, rapidez y flexibilidad de actuación, además de, por supuesto, un mayor número de efectivos.

Sin embargo, los países con cierta inestabilidad política o Estados fallidos también recurren a servicios militares privados por cuestiones claras, ya que carecen de fuerzas policiales o militares propias con la formación, el número o los recursos suficientes. Por otro lado, en estos mismos países, actores no estatales como compañías multinacionales, ONG o cuerpos institucionales también recurren a las EMSP, lo cual conforma un escenario donde confluyen diferentes partes —algunas, por cierto, generalmente armadas o con un amplio despliegue tecnológico militar, lo que favorece la industria armamentística militar y el comercio de armas—.

Estados Unidos y Reino Unido lideran el mercado de EMSP, además de alojar en sus territorios las sedes de las más importantes —o, más bien, las que conforman el oligopolio del sector—, como pueden ser Academi —antes Blackwater— en Estados Unidos y Aegis Defense Service o G4S en Reino Unido. Por otro lado, encontramos pruebas de que la contratación de este tipo de servicios son habituales en ejemplos relativamente recientes, como el caso de Nigeria, que contrató en 2015 este tipo de empresas en su lucha contra Boko Haram, o Arabia Saudí, que ese mismo año contó con los combatientes de otra empresa para continuar azuzando el conflicto de Yemen.

Países donde han operado las empresas G4S —en rojo— y Aegis —en verde—. Fuente: Cartografía EOM

Desde hace varios años, otro de los focos de trabajo de estas empresas se encuentra en Libia, un excelente ejemplo de Estado fallido que, desde el fracaso de su primavera árabe, está sumido en el caos y donde proliferan trabajos de escolta y protección privados.

¿El contrato es la nueva ley?

Las EMSP se presentan como una alternativa más barata, más moderna y, en algunos casos, incluso más eficiente que un ejército estatal. Sin embargo, en zonas de conflicto armado se plantean varios dilemas y escenarios bastante delicados precisamente debido a la naturaleza privada de estas compañías.

Evidentemente, las EMSP son más que simples empresas que operan a escala transnacional: su uso supone una transferencia del control de la fuerza, en poder del Estado a través de las fuerzas armadas, a una entidad privada que cuenta con sus propios combatientes. El Estado, por tanto, pierde sus mecanismos tradicionales de control —las leyes, por ejemplo— al regirse por el contrato establecido; se produce una alteración de los procesos políticos en tanto la privatización de la seguridad afecta a la gobernanza y debilita la soberanía del Estado a favor de las corporaciones. Todo ello sin entrar en detalles más concretos como la obediencia a según qué mando cuando se trabaja conjuntamente con el ejército. Además, en Estados débiles o fallidos, el Estado compite con agentes de naturaleza privada que monopolizan la fuerza, lo cual dificulta el desarrollo de instituciones propias más consolidadas.

La aportación de tecnología innovadora que facilita las tareas puede, además, crear relaciones de dependencia entre los clientes y las empresas. De hecho, muchas EMSP se han convertido en proveedoras de material de defensa para los Estados y en las encargadas de su mantenimiento. Nacen así nuevas necesidades y relaciones de dependencia.

Por otro lado, las multinacionales son grandes clientes de este tipo de empresas. La contratación de sus servicios por parte de una multinacional puede provocar una situación de superioridad militar y provocar que el Estado en cuestión carezca de ningún tipo de control. Esto puede ocurrir, por ejemplo, en zonas y rutas relacionadas con recursos naturales —gas, petróleo e incluso minerales preciosos—: las multinacionales que explotan estos recursos o mantienen infraestructuras relacionadas con ellos contratarán EMSP para proteger tanto la zona como las rutas de transporte.

Las circunferencias indican las EMSP activas en la zona delimitada; los círculos, los casos de impacto sobre algún tipo de derecho, desde laboral hasta seguridad individual. Ver mapa interactivo

No debemos olvidar que las EMSP son negocios, empresas, aunque trabajen con las fuerzas armadas estatales o como sustitutas de ellas. Y, como empresas, su compromiso es el cumplimiento del contrato y su objetivo final, la obtención de un beneficio. Por eso, hay que tener en cuenta que los compromisos del Estado con respecto a su ciudadanía no tienen por qué coincidir con los intereses finales de la empresa. Y esto incluye actuaciones de todo tipo.

Hay ocasiones en las que, como es el caso de la empresa española UC Global Security Consulting, los intereses estaban alejados de su contrato, pero fueron puramente humanitarios: durante la realización de un encargo, se salvó a unas niñas nigerianas de su cautiverio a manos del grupo terrorista Boko Haram. Este tipo de relatos llaman a una reflexión sobre la libertad de movimientos de los empleados de una EMSP, que no siempre tienen por qué tener fines solidarios de este calado.

En este sentido, uno de los aspectos más preocupantes de las EMSP en zonas de conflicto está relacionado con las intervenciones directas en conflictos, pero, sobre todo, con las violaciones deliberadas y flagrantes de derechos humanos. Como grupos armados no estatales, las EMSP pueden considerarse un riesgo para la estabilidad y la paz, ya que, a diferencia de los ejércitos, pueden hacer uso de la violencia para la consecución de su objetivo y sentirse legitimadas para ello por trabajar fuera de los mecanismos gubernamentales.

Zonas de Irak donde se han producido incidentes relacionados con los derechos humanos y las EMSP entre 2003 y 2007. Fuente: Novact

Si falta seguridad, hay negocio

En el contexto de conflictos armados se producen actos delictivos, abusos y violaciones de los derechos humanos. Existen casos documentados de abusos de empleados de EMSP. La empresa Blackwater, por ejemplo, está sentenciada por el asesinato de civiles desarmados en Irak —su reputación se ha deteriorado tanto que en la actualidad trabaja con otro nombre: Academi—. Las empresas Titan y CACI también fueron señaladas en su momento por la implicación de sus trabajadores en las graves torturas de la cárcel de Abu Ghraib, en Irak, y DynCorp estuvo involucrada en una red de explotación sexual durante la guerra de los Balcanes, concretamente en Bosnia. Incluso la ONU reconoce su preocupación por los efectos de las actividades de las EMSP en relación con los  derechos humanos, especialmente en zonas de conflicto, y además pide mayor regulación.

La lógica también invita a la reflexión: ¿qué interés tiene una empresa especializada en trabajar en zonas de conflicto en que se estabilice esa zona? Mientras haya guerra, habrá negocio. ¿Se desvirtúa entonces el contexto de seguridad real de la zona a favor de la industria de seguridad? Cualquier momento prebélico o de posconflicto puede ser aprovechado como una oportunidad de trabajo; para este tipo de empresas, lo mismo supone entrenar rebeldes libios en el inicio de la revuelta que aprovecharse de la falta de un plan de posconflicto para alargar el contrato, tal como ocurrió en Irak. Por supuesto, puede considerarse alternativamente cómo estas empresas podrían colaborar en trabajos de mantenimiento de la paz.

Con todo, los Estados son libres de contratar EMSP en conflictos armados, ya que ninguna ley lo prohíbe. El reto en estos casos es la asunción de responsabilidades en el supuesto de producirse actos ilícitos. Aunque en realidad el gran desafío desde las relaciones internacionales contemporáneas es la debilidad del marco jurídico en el que se encuadra este perfil de empresas, lo que facilita principalmente la impunidad de los contratistas e incluso el tratamiento de civiles como prisioneros de guerra en caso de secuestro.

Países firmantes del documento de Montreux en 2015. En julio de 2016 se sumaría Estonia. Fuente: Gobierno de Suiza

La clave del control reside en mecanismos reguladores como el documento de Montreux, firmado por 54 Estados y tres organizaciones internacionales —UE, OTAN y OSCE—, y especialmente el Código Internacional de Conducta para Proveedores de Seguridad Privada, con más de 700 adhesiones. No obstante, ninguno de los dos es vinculante para los Estados y las empresas firmantes, aunque suponen un paso previo al establecimiento de un marco jurídico.

Con un marco legislativo insuficiente, limitaciones difusas en la ejecución de tareas e implicaciones controvertidas en los conflictos, las EMSP establecen una dicotomía: por un lado, la procuración de unos servicios que apoyan tareas necesarias —apoyo contra insurgencias, traslados, logística, formación…— y, por otro, el debate sobre sus actuaciones, implicaciones e interesada expansión mundial.

La paulatina pero firme apropiación de un pilar tan relevante para el funcionamiento de un Estado como es la seguridad de sus ciudadanos —o sus recursos e infraestructuras— por parte del sector privado evidencia que las corporaciones privadas cobran cada vez más importancia en la configuración del mundo actual. Además, la dependencia que entablan con las EMSP otras empresas y países alimenta una rentable industria con poca o ninguna intención de disminuir el ritmo de trabajo.

Teniendo en cuenta detalles como la competitividad entre empresas, los vacíos legales en los que las EMSP operan —especialmente cuando se trata de zonas de conflicto—, la falta de transparencia y, en ocasiones, la sombra de quienes fueron verdugos en lugar de guardianes, habría que reconsiderar hasta qué punto las EMSP se limitan a cumplir íntegramente con su misión y, justificándose en ella o en intereses propios, cuáles se convierten en un riesgo grave para la resolución de conflictos armados y la consiguiente estabilidad en zonas de posconflicto.

http://elordenmundial.com/2017/10/30/el-negocio-de-la-seguridad-en-zonas-de-conflicto/

¿Qué entendemos por “alimentos sustentables”?

Concretamente, una alimentación sustentable es una alimentación que respeta el medio ambiente, es ética y saludable.

Que respeta el medio ambiente
Los alimentos sustentables son alimentos cuyo modo de producción y consumo no alimentos sustentablesperjudica al medio ambiente. Una alimentación sustentable privilegia por consiguiente alimentos orgánicos o agroecológicos (modo de producción sin químicos o pesticidas que no cuentan con la certificación oficial de orgánicos), alimentos de estación o producidos cerca del lugar de compra ya que su transporte requerirá menos energía.

El envase del alimento es también un criterio importante a la hora de medir la sustentabilidad del mismo: si es necesario que un producto tenga un envase éste debe poder ser reciclado o reutilizado.

Existen algunos productos, que por definición, son más sustentables que otros por el modo de producción que implican. Sabían por ejemplo que estudios recientes mostraron que consumir un kilo de carne –dependiendo del país donde uno vive- puede equivaler a liberar 22 kilos de CO2 o recorrer 111 kilómetros en auto?

Las verduras y frutas ecológicas crecen en tierra viva, donde una gran diversidad de microorganismos transforman la materia orgánica en nutrientes para las plantas. En la agricultura ecológica se trata de economizar los recursos de la naturaleza y de crear un sistema ecológico equilibrado e integrado entre seres humanos, animales, plantas y microorganismos. Los nutrientes que se extraen de la tierra se devuelven en forma de abono. En vez de fertilizantes químicos se utiliza abono natural, es decir material vegetal (hojas, pasto etc.), a veces mezclado con excrementos de animales. El control integrado de plagas (CIP) implica la rotación de cultivos (sembrar diferentes especies, en ciclos anuales) y el cultivo intercalado (mezclar diferentes especies en el área de cultivo) Gracias a este método de control de plagas, en la producción de frijoles de Brasil se ha logrado reducir el uso de pesticidas en más de un 80 % en siete años. El control biológico significa introducir depredadores naturales para mantener población de plagas en un mínimo.

Los efectos de la alimentación en la salud de las personas son hoy un hecho indiscutible. Y así como lo que comemos incide directamente en nuestra salud, también nuestro consumo de alimentos afecta al medio ambiente. Al consumiralimentos más sanos, como por ejemplo verduras cultivadas sin fertilizantes químicos ni pesticidas, no sólo estamos cuidando nuestra salud sino también a la naturaleza. El uso de pesticidas se puede sustituir exitosamente por “el control integrado de las plagas (CIP)” y el “control biológico”.

Ética

La cadena de comercialización debe garantizar que los productores reciban una remuneración digna por su producción. El carácter ético de un producto puede ser certificado por ejemplo por un sello de comercio justo (p.e Fair Trade).

Saludable

Los consumidores no necesariamente sabemos que muchos productos transformados pueden perjudicar nuestra salud. En este sentido, además de cuidar la calidad de los productos que consumimos, es importante que se vayan desarrollando regulaciones y controles de sanidad y etiquetado de los productos para que tengamos la tranquilidad de saber lo que estamos consumiendo.

Son muchas las razones entonces para elegir alimentarnos de manera cada vez más sustentable!

Para ello podemos empezar por buscar productos orgánicos o agroecológicos, que estén lo más cerca de nuestro domicilio, aportando a los productores y almaceneros locales, tomándonos unos minutos para pensar con conciencia antes de comprar: qué elegimos y qué le damos a nuestro cuerpo y al de nuestra familia, cuál es nuestra contribución para la tierra, el agua y el aire gracias a los cuales vivimos.

Escuelas que enseñan a meditar, increíble lo que está sucediendo

Algo increíble y diferente está sucediendo en las escuelas que enseñan a meditar. Estoy seguro que muchas personas han experimentado la fantástica práctica de la meditación. Con una amplia variedad de beneficios, está demostrado que la meditación tiene un enorme impacto en tu bienestar mental y emocional. Cargado con el estrés, y frente a algo que ha sido un reto, la meditación es una excelente manera de relajarse y obtener conocimientos en tu vida diaria. ¿Te imaginas si la práctica de la meditación se te hubiera enseñado desde niño? El impacto en tu vida habría sido drástico.

 

Hay un sin número de beneficios para enseñar a los niños la meditación. Hace unos años, el distrito escolar de San Francisco estaba buscando una manera de ayudar a los adolescentes con problemas en sus escuelas. Después de mucha reflexión y deliberación, fueron adelante con un programa llamado “tiempo de silencio”. El programa dio a los estudiantes la oportunidad de practicar la meditación trascendental, que implica el uso de un sonido o mantra dentro de la técnica, durante 15 minutos al día. La junta escolar tenía la esperanza de que esto ayudara a los estudiantes a soltar el estrés y la confusión en sus vidas. La escuela mostró un descenso del 79% en las suspensiones, un aumento del 98,3% en la asistencia, y un aumento de GPA del estudiante por 4, sólo cuatro años después del inicio de “Tiempo de Silencio”, de acuerdo a Collective Evolution.

Si empezamos a enseñar meditación a nuestras generaciones más jóvenes, estaríamos evitando la lucha y la intimidación, ¿Sería tal vez darles una ventaja inicial que les proporcione las herramientas necesarias para una vida más exitosa y pacífica?

La maravillosa organización llamada Tónico para el alma, comenzó recientemente una campaña para recaudar fondos, en apoyo de inculcar tiempo de meditación durante el horario escolar para niños y adolescentes. Su objetivo es “potenciar a los jóvenes con las herramientas que traen la calma, el enfoque y la felicidad” para darles un mejor comienzo en la vida.

El dinero que se recaudó, ayudará con la producción de una serie de meditaciones guiadas, un sitio web y una mesa en una de las principales exposiciones de la Salud y el Bienestar.

Los niños de hoy serán los líderes del futuro, imagina cómo ésta práctica sencilla podría dar forma a nuestro futuro para mejor.

Ecoportal.net

Tuit Book

http://tuitbook.com/

La parábola zen que nos muestra cómo hacemos una tormenta en un vaso de agua

Se dice que en su recorrido por la India, Buda estuvo en la ciudad de Rajgir. Atraídos por su fama, 500 brahmanes se reunieron para pedirle que les explicara el camino a la iluminación. Buda, que normalmente explicaba sus enseñanzas a través de parábolas, les contó 100 sūtras, este es uno de ellos.

“Hace mucho tiempo, en un pequeño pueblo, vivía un hombre que tenía un rebaño compuesto por 250 vacas. Aquel hombre se sentía muy orgulloso de su ganado y se preocupaba de su bienestar.
 
Se aseguraba de que pudieran pastar en libertad todos los días y de que el establo fuera suficientemente confortable. La leche que obtenía era de excelente calidad y todos lo alababan por ello. Todo marchaba viento en popa, no podía pedirle más a la vida.
 
Sin embargo, un día, una manada de lobos famélicos atacó a una de las vacas y se la comieron.
 
Al caer la noche, cuando el hombre hizo el recuento de su ganado, se dio cuenta de que faltaba una vaca. 
 
Entonces pensó: “¡Qué desgracia! Mi rebaño está incompleto”.
 
Con el paso de los días comenzó a desatender al resto de las vacas.
 
Solo pensaba: “¿Por qué ha tenido que pasarme justo a mí? ¿Qué sentido tiene tener todas estas otras vacas?”
Con aquella idea en mente, obsesionado con la muerte de una de sus vacas y pensando que ya nada volvería a ser como antes, condujo al resto del ganado hasta acantilado, a la muerte”.
Aunque esta historia puede parecernos inverosímil, hasta el punto de rayar en la locura, lo cierto es que en muchas ocasiones nos comportamos como el hombre de la historia. Y como resultado, nos convertimos en los artífices de nuestra verdadera desgracia, maximizando un problema que podría haber sido pequeño en comparación con el que nosotros mismos hemos causado. En otras palabras: hacemos una tormenta en un vaso de agua.

¿Por qué nos centramos en lo negativo?

Algunas personas asumen la adversidad desde una perspectiva más positiva, pero la mayoría se centra más en los sucesos negativos y los recuerda con más detalles. De hecho, se ha apreciado que nuestro cerebro procesa de manera relativamente diferente la información positiva y la negativa.
Las emociones negativas generalmente implican un pensamiento más profundo, por lo que la información se suele procesar más a fondo que las situaciones que generan vivencias positivas. Como regla general, rumiamos mucho más los acontecimientos desagradables que los sucesos felices. Las emociones negativas, los sucesos dolorosos y los comentarios desagradables tienen un mayor impacto que los buenos. Además, las malas impresiones y los estereotipos negativos se forman más rápido y son más resistentes al cambio que los buenos.
Lo demuestra fehacientemente un experimento realizado en la Universidad Carnegie Mellon. Los participantes ganaron o perdieron la misma cantidad de dinero, pero la angustia experimentada por la pérdida era mucho mayor que la alegría que acompañó la ganancia. Por si fuera poco, también se apreció que los sucesos negativos son más resistentes en la memoria que los buenos.
Todo parece indicar que nuestra tendencia a centrarnos en lo negativo se debe a que intentamos recopilar la mayor cantidad de detalles posibles sobre lo sucedido para evitar ese sufrimiento en el futuro. Sin embargo, si no somos capaces de pasar página suficientemente rápido, podemos caer en nuestra propia trampa y condenarnos a la infelicidad que pretendemos evitar zambulléndonos en un círculo vicioso de rumiación.

Cinco señales que indican que estamos perdiendo la perspectiva

Nos comportamos como el personaje de la historia cada vez que:
1. Nos centramos exclusivamente en la pérdida y no somos capaces de ver las posibilidades que aún tenemos a nuestro favor.
2. Dejamos que nos inunde la negatividad, de manera que terminamos viendo el mundo bajo un prisma gris.
3. Pensamos que el dolor, la angustia y el sufrimiento que experimentamos por un suceso jamás pasarán.
4. Creamos una tormenta en un vaso de agua, convirtiendo un pequeño problema en un drama.
5. Tomamos nota exclusivamente de los sucesos que confirman nuestra visión negativa de los hechos, descartando el resto.


¿Cómo evitar hacer una tormenta en un vaso de agua?

Para evitar comportarnos como el personaje de la historia, haciendo una tormenta en un vaso de agua, necesitamos actuar en tres niveles: emocional, racional y conductual.

1. Toma nota de tus emociones. Intentar esconder o reprimir las emociones no sirve de nada. En su lugar debemos tomar nota de ellas, llamarlas por su nombre y, sobre todo, ser conscientes de su impacto sobre nosotros. No siempre es fácil ya que a veces podemos negar que nos sentimos enfadados o tristes simplemente porque nos han dicho desde pequeños que no debemos reaccionar así.

Queremos creer que somos fuertes y que tenemos el control, por lo que pensamos que reconocer esas emociones nos convierte en personas más débiles. ¡Es justo lo contrario! Hasta que no reconozcamos cómo nos sentimos seguiremos estando controlados por las emociones. Todas las emociones son válidas y no debemos juzgarlas, tan solo reconocerlas y comprender su impacto.

2. Cambia tus pensamientos. El segundo paso consiste en redirigir el pensamiento hacia las potencialidades, en vez de centrarnos exclusivamente en la pérdida. Es cierto que cuando atravesamos malos momentos es difícil ver lo positivo, por eso es importante salir de nuestra perspectiva.

Imagina que eres otra persona, quizá ese amigo que siempre te da buenos consejos y te ayuda a salir de los malos momentos: ¿Qué te diría?

Lo más importante es que identifiquemos cada pensamiento desadaptativo que añade más leña al fuego, generalmente se trata de generalizaciones erróneas, como pensar “todo va a salir mal” o “nunca podré superarlo”. Luego debemos colocar en su lugar pensamientos más objetivos y realistas. Por supuesto, no se trata de abrazar un optimismo tóxico, sino de encontrar un saludable punto medio.
3. Actúa en consecuencia. En tercer lugar, es fundamental cerciorarnos de que estamos dando los pasos en la dirección correcta. Para salir de cualquier situación difícil es necesario actuar, no quedarnos bloqueados en el sufrimiento.

Una de las frases budistas más interesantes nos enseña que “un viaje de mil millas empieza con el primer paso“. Lo que sucede es que a menudo nos da miedo dar ese paso, porque aunque no queramos reconocerlo, nos sentimos más cómodos y seguros en el sufrimiento que lanzándonos a lo desconocido. Tampoco es necesario agobiarse, basta dar pequeños pasos que nos alejen de la situación que genere el malestar, pequeños pasos que no generen una gran dosis de ansiedad.

Fuente:
Zhang, L. & Baumeister, R. F. (2006) Your money or your self-esteem: threatened egotism promotes costly entrapment in losing endeavors. Pers Soc Psychol Bull; 32(7): 881-893.
Visto en: https://www.rinconpsicologia.com/2017/10/parabola-zen-tormenta-vaso-agua.html

¿Qué es la resistencia al cambio?

Algunos lo llaman cambio, otros progreso e incluso hay quienes le llaman adaptación. Algunas personas desarrollan prácticamente una fobia al cambio mientras que otras son casi adictas a la novedad que estos implican. Las primeras prefieren la regularidad, la previsibilidad y las cosas a la antigua. Los adictos a los cambios aman la novedad, lo diferente y la incertidumbre.

En cualquier caso, la vida en sí misma es un cambio. Ya lo había dicho Schopenhauer: “El cambio es la única cosa inmutable”. Por eso, es fundamental desarrollar un nivel de tolerancia al cambio que nos permita lidiar con las transformaciones sin que estas afecten demasiado nuestro equilibrio psicológico.

¿Qué es la resistencia al cambio individual?

El concepto de resistencia al cambio en las organizaciones es muy conocido, pero la resistencia al cambio personal es una idea menos popular, si bien no deja de ser muy importante.
En Psicología el concepto de resistencia al cambio se refiere a las personas que experimentan una angustia emocional provocada por la perspectiva de una transformación o por el cambio que se está produciendo.
Durante los primeros años de la Psicología, la resistencia al cambio individual se analizaba simplemente como un problema de motivación. Por tanto, se pensaba que para eliminar esa resistencia, bastaba conseguir que la persona se motivara.
Sin embargo, ahora sabemos que cuando alguien se resiste al cambio es porque existen diferentes áreas problemáticas, ya sea debido a características de personalidad, su historia de vida o su situación actual. Desde esta perspectiva, la resistencia al cambio personal es una increíble oportunidad para bucear en nuestro interior.
De hecho, podemos sentirnos motivados por el cambio pero si algo nos retiene, como el miedo, la motivación no será suficiente para vencer la resistencia. Por eso un cambio siempre es una oportunidad de autodescubrimiento.


El ciclo de la resistencia al cambio personal

Kubler-Ross propuso un ciclo emocional que las personas siguen en los casos de duelo pero que se aplica perfectamente a cualquier otro tipo de cambio en la vida que nos neguemos a aceptar.
1. Etapa de choque. Es el estado de parálisis o bloqueo inicial cuando nos exponemos por primera vez a la perspectiva del cambio. En ese estado no solemos reaccionar, por lo que otras personas pueden pensar que hemos aceptado de buena gana la transformación pero en realidad lo que sucede es que nuestro sistema emocional está “congelado”. Nuestra mente racional aún no ha procesado el cambio y lo que este significa. A medida que lo asumimos, podemos sufrir una crisis de ansiedad o ir presentando otras reacciones físicas.
2. Etapa de negación. En esta fase negamos el cambio, implica un poco cerrar los ojos ante la realidad y cualquier evidencia de que la transformación es necesaria o está ocurriendo. Lo normal es que sigamos con nuestra vida, como si nada hubiera pasado, con la ingenua pretensión de que la necesidad de cambiar desaparezca. Esto sucede porque al aferrarnos a las rutinas cotidianas, recuperamos la sensación de control.
3. Etapa de la ira. Cuando no podemos seguir negando el cambio, lo usual es responder con rabia, frustración e ira. En esta fase salen a relucir todos los sentimientos que se reprimieron durante las etapas anteriores. También es común que nos preguntemos por qué tiene que pasarnos algo así.
4. Etapa de negociación. Es una fase en la que intentaremos encontrar una salida, aunque normalmente es en vano ya que en realidad aún estamos resistiéndonos al cambio. En esta etapa aún no hemos aceptado el cambio sino que intentamos encontrar una “solución” para evitarlo.
5. Etapa de depresión. En esta etapa finalmente aceptamos que el cambio es inevitable. Sin embargo, no lo aceptamos de buen grado y podemos reaccionar deprimiéndonos o irritándonos.
6. Etapa de prueba. Es una fase en la que la resistencia al cambio finalmente va desapareciendo porque nos damos cuenta de que necesitamos reaccionar. Entonces comenzamos a buscar soluciones realistas y buscamos nuevos patrones de afrontamiento que se adapten a la realidad. En esta fase comenzamos a hacer pequeños experimentos que nos acercan al cambio y nos permitan mirarlo desde nuevas perspectivas.
7. Etapa de aceptación. Es la última fase donde volvemos a encontrar el equilibrio que se había roto con el cambio. Encontramos y ponemos en práctica nuevos patrones de comportamiento adaptativos que nos ayudan a reconstruir nuestra identidad bajo las nuevas circunstancias.

Los 10 factores de resistencia al cambio que te mantienen atrapado en el pasado

Somos conscientes de que el cambio es la única constante de la vida. Sin embargo, queremos cambiar y a la vez seguir siendo los mismos o haciendo las mismas cosas. Esa dicotomía genera una resistencia, a menudo a nivel inconsciente.
1. No comprender que el cambio es necesario. En algunas circunstancias podemos no tener muy claro que es necesario cambiar, sobre todo si nos sentimos relativamente seguros y cómodos en nuestra zona de confort. Si pensamos que las cosas que hemos hecho así durante tantos años seguirán funcionando y no hay motivos para cambiar, nos resistiremos a cualquier transformación.
 
2. Miedo a lo desconocido. El miedo a lo que no se conoce y a la incertidumbre es una de las principales razones de la resistencia al cambio. Como norma, solo nos lanzamos a lo desconocido si creemos que lo que nos espera vale la pena pero si no estamos seguros de qué encontraremos, nos resultará muy difícil abandonar nuestra posición, donde nos sentimos seguros y tenemos todo relativamente bajo control.
3. Falta de competencia y temor al fracaso. Se trata de un factor de resistencia al cambio que muy pocas personas admiten pero que se encuentra en la base de ese temor. Cuando creemos que no tenemos las habilidades, competencias o fuerzas necesarias para enfrentar la transformación, muchas veces no lo reconocemos pero reaccionamos resistiéndonos a la transición.
4. Apego a los hábitos. Si hemos hecho determinadas cosas de cierta forma durante mucho tiempo, será muy difícil cambiar esos patrones. No solo se trata de hábitos de comportamiento sino también de maneras de relacionarnos, pensar o sentir. Esto se debe, entre otros factores, a que en nuestro cerebro ya existen “autopistas neuronales” por las que esos hábitos discurren rápidamente, por lo que cambiarlos requeriría construir otras, y nuestro cerebro suele tender siempre a aplicar la ley del mínimo esfuerzo.
5. Imposición. Cuando percibimos que el cambio es impuesto por alguien y que no tenemos voz ni voto, la primera reacción suele ser el rechazo. A la mayoría de las personas no les gustan los cambios impuestos, por lo que si no se les consulta, la disposición al cambio es mínima.
6. Agotamiento y saturación. En muchos casos la resistencia al cambio está provocada porque se sobrepasó precisamente el nivel de tolerancia al cambio; es decir, la persona ha estado sometida a tantas transformaciones que ha desarrollado un rechazo a estas, como resultado del agotamiento y la saturación.
7. Disonancia cognitiva. En algunos casos el cambio representa un punto de ruptura con algunas de nuestras creencias u opiniones, lo cual genera una disonancia cognitiva que no estamos dispuestos a asumir.
8. Escasa motivación. Todo cambio siempre demanda movilizar determinados recursos, por lo que si no tenemos la motivación suficiente, o si no se trata de una motivación intrínseca, nos resistiremos a esa transformación.
9. Mal momento. En muchas ocasiones la resistencia al cambio está provocada porque la transformación llega en un mal momento de la vida. Puede ser que esa persona esté atravesando una situación difícil o que tenga otros proyectos y no esté preparada para hacerle frente a otro cambio.
10. Predisposición personal ante el cambio. Existen personalidades con una mayor disposición al cambio mientras que otras se apegan más a lo conocido. Las personalidades con rasgos neuróticos, con un locus de control interno y con una escasa tolerancia a la ambigüedad son más resistentes al cambio.
Fuentes:
Oreg, S. (2003). Resistance to change: Developing an individual differences measure. Journal of Applied Psychology, 88(4), 680-693.
Dent, E. B. & Galloway, S. (1999) Challenging “Resistance to Change”. Journal of Applied Behavioral Science, 35 (1), 25-41.
Visto en: https://www.rinconpsicologia.com/2017/09/que-es-resistencia-al-cambio-individual.html

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Peligros del fluor que hay que evitar

Lo tenemos presente en Medicamentos, Dentífricos, alimentación, aguas de grifo y de botella….

El flúor es un producto altamente venenoso, más que el plomo y no muy distanciado del arsenico.

Es un producto de desperdicio tóxico que se libera en la producción de aluminio a partir de la bauxita y en los procesos electrolíticos industriales. Dicho gas no puede ser reciclado fácilmente y debe ser almacenado en containers lo cual es carísimo y fue lo que llevo a un bioquímico americano que recibió el encargo en1939 de la industria del aluminio,  a buscar una solución satisfactoria para la industria.

Fue entonces cuando se le ocurrió previo falsear informes y otras artes, hacer creer que el flúor evitaba las caries y de esta forma y con la complicidad de autoridades se paso de tener que pagar por almacenar el gas a cobrar por repartir toda esta basura por todo el mundo.

 El flúor se añade al agua en muchos países en forma de silicofluorados, acido  hexafluorosilicico y hexafluorsilicato de sodio para sanear el agua potable.

Con este veneno. Se suelen utilizar 1 PPM pero en algunos países como en Irlanda a 6.6 PPM (partes por millón). Esto podría parecer despreciable pero se ha comprobado que produce efectos devastadores en la salud.  Se han comprobado su uso  en Usa, Venezuela, Japón, China; India, Rusia, Sud África, etc.

En varios estados de EEUU (California, Nevada) se considera un pesticida.

En Europa (FRANCIA-ALEMANIA-AUSTRIA-SUIZA-LUXEMBURGO-NORUEGA-BELGICA-HOLANDA)  está prohibido usarlo en agua.

En España en cambio es obligatorio sobretodo en EUSKADI, ANDALUCIA Y CATALUÑA por este orden.

También se añade a casi todas las aguas embotelladas salvo las que vienen de países como Francia, Alemania,  etc.

—Tabla de marcas de aguas minerales con Fluor añadido en España: https://elaguademar.wordpress.com/2015/05/05/tabla-de-aguas-envasadas-en-espana-que-contienen-fluor/

Se puede añadir, que está prohibido actualmente en Escocia, en el Ulster y no sabemos si se usa en Gales pero sí en la católica Irlanda,  pues no hay forma, a pesar de las movidas populares de mande quien mande prohibirlo, pero tratándose de la iglesia que también apoya los TRANSGENICOS no  es de extrañar.

Tiene una explicación: El flúor atonta a las personas, es por eso que se utiliza masivamente sobre todo en países con desigualdades evidentes.

La Sra. Margaret Tacher  ordenó inyectar en el agua de grifo, grandes dosis de flúor (FLUORIDE) en el ULSTER cuando hubo disturbios.

HITLER lo utilizaba en los campos de exterminio a dosis masivas para que los prisioneros no se sublevaran.

Saquen sus conclusiones.

Hay  productos  farmacéuticos  de mucha venta que se utiliza para las depresiones en que se utiliza un derivado del flúor (diazepam y prozac) provocando daños  gástricos, en huesos, nervios, dientes, piel, cáncer de diversos tipos (Hígado , huesos), también osteoporosis,  trastornos genéticos, defectos nacimiento, retraso intelectual, perdida memoria .Algunos investigadores lo relacionan con parkinson, alzhaimer.

El premio nobel de medicina ALBERT SCHATZ ( 1996),  dijo que desde el año 1945 a 2005, había provocado en EEUU 755.000 muertos de cáncer.

También el doble nobel LINUS PAULING, puso el grito en el cielo por el uso del flúor (debo añadir que Albert Schatz fue el descubridor de la Estreptomicina para la tuberculosis.

Otros usos: En dentríficos, pesticida para agricultura, mata ratas, fluorescentes, pinturas, medicamentos varios, quimioterapia, anestésico, y muchos más.

En JAPÓN mucha gente tiene dientes manchados y en mal estado por la ingesta de té verde  que absorbe grandes cantidades de flúor la tierra.

Tenemos que decir también que existe en el agua de las fuentes y en la tierra cantidades de flúor,  pero el de origen natural sino sobrepasa niveles como en Canarias, no es nocivo.

No se puede fácilmente eliminar del agua, pues aun que se hierva se une a la molécula de Hidrógeno.

Con silicato aluminio se puede, pero es peor el remedio que el flúor, se elimina un pequeña cantidad por los riñones el resto se acumula en el hígado, de este se puede eliminar poco a poco con tintura  HIDRASTASIS CANADENSISconsultar con algún naturópata..

Con  osmosis no está claro se pueda eliminar. En EEUU parece que lo eliminan con electrolisis de baja intensidad del agua.

Para ampliar información recomendamos los siguientes libros de donde hemos sacado este extracto de artículo:

–“El Engaño del Flúor” (The Fluoride Deception) de Christopher Bryson  http://editorial-streicher.blogspot.com.es/2011/07/christopher-bryson-sobre-los-danos-del.html

–Factor de envejecimiento (Fluoride the Aging Factor) del  Dr. John Yiamouyiannis.

–Y especialmente: THE RIFE HANDBOOK de Nenah Sylver

Visto en: https://joseppamies.wordpress.com/2017/07/25/peligros-del-fluor-en-nuestras-vidas-que-hay-que-evitar/