¿Por qué aceptamos tan fácilmente trabajos que nos enferman, nos endeudan y nos esclavizan?

PARECE CADA VEZ MÁS USUAL QUE LA CONDICIÓN DEL TRABAJO SEA SUSTRAER VIDA A LAS PERSONAS QUE LO REALIZAN.

El trabajo es una condición inevitable de la vida. Dicho esto no como una condena, tal y como se entiende en el imaginario judeocristiano, sino más bien como una circunstancia propia de la existencia. Sea por la finitud de la vida, por el modelo económico en que vivimos o por la cultura en que nos desarrollos, por razones existenciales o de otro orden, es necesario trabajar, e incluso en las fantasías utópicas de quienes han imaginado un mundo sin jornadas laborales, el trabajo no desaparece, en buena medida porque éste representa un medio de realización para el ser humano, es decir, una forma de materializar su deseo, su propósito en la vida, el sentido que ha encontrado a la existencia y más. Por eso el trabajo es indisociable de la vida.

Con todo, en nuestra época y ya desde hace algún tiempo, el trabajo ha virado hacia las antípodas de esos fines trascendentes. La industrialización de la vida y la dinámica entre la producción incesante y el consumismo exacerbado han exponenciado la vacuidad de los trabajos. La conocida enajenación del proletariado notada por Karl Marx –el distanciamiento entre el trabajador y su labor cotidiana, el hecho de considerarse únicamente como una pieza más de la maquinaria– se ha acentuado en las últimas décadas, además con otro efecto: la enajenación de la propia vida.

No es sólo que el trabajo ha dejado de ser un medio de realización, sino que además parece ser ahora uno de los principales obstáculos para poder cumplir dicha realización en otros ámbitos de la vida. Para muchos, el trabajo es como un risco frente al cual están parados y que les impide regocijarse con el resto del panorama.

Trabajos que enferman

Para muchas personas, el primer precio que pagan por tener un trabajo es su salud. El cuidado del cuerpo decae poco a poco por la vía de una alimentación descuidada y la falta de actividad física. Comida rápida o chatarra, golosinas, bebidas azucaradas, son en muchos casos la dieta básica del trabajador promedio y, por otro lado, el ejercicio físico se desestima, se le llega a considerar algo prescindible, por más que nuestro cuerpo, por naturaleza o evolución, necesita moverse. ¿Te has preguntado qué efectos tendrán, de aquí a 10 años, los hábitos de salud asociados a tu vida laboral?

Trabajos que endeudan

Un elemento decisivo del capitalismo contemporáneo es la deuda, en prácticamente todos los niveles del sistema. El dinero ha consolidado su condición ilusoria al grado de que ahora es posible vivir sin ni siquiera verlo, por decirlo de alguna manera. A nivel personal y cotidiano, esto ha provocado el efecto un tanto irreal de vivir no con el dinero que se tiene, sino con aquel que se espera tener. La deuda, en un sentido simbólico, es asegurar para el futuro las condiciones presentes, negarnos por voluntad propia cualquier posibilidad de cambio.

Trabajos que esclavizan

El filósofo de origen coreano Byung-Chul Han ha llamado a la nuestra la “sociedad del rendimiento”, tomando esta palabra en el doble sentido de rendimiento como ganancia económica pero también como sinónimo de fatiga. Vivimos ahora agobiados, en apariencia, por el trabajo al cual nos dedicamos, por salir temprano de casa y regresar bien entrada la noche, por los pendientes que se acumulan y las tareas que no cesan.

Sin embargo, a decir de Byung-Chul Han, no es eso lo que nos rinde, sino algo más profundo: la autoexplotación a la cual nos sometemos voluntariamente. En su forma contemporánea, el capitalismo encontró la manera de que la explotación cuyo ejercicio antes recaía en un “amo” –un jefe, un patrón, un empresario, un gerente, etc.–, ahora esté en la conciencia misma del individuo, quien trabaja bajo la idea de que si no tiene lo que quiere es porque no se esfuerza lo suficiente –y bajo esa dinámica nunca se detiene a preguntar si de verdad desea aquello por lo cual dice estar trabajando.

Vivir bajo ese mandato deriva en fatiga y angustia. El sujeto que se cree “empresario de sí mismo”, que es amo y esclavo a la vez, vive aprisionado entre dos barreras: una, la de sus propias condiciones, que parecen siempre insuficientes; y otra, la de las condiciones externas, que lo animan a esforzarse por tener lo que nunca podrá alcanzar. Y no porque sea imposible tener lo que queramos, sino porque es imposible por definición en los términos que plantea el capitalismo.

El fin de la esclavitud –es decir, el comienzo de la libertad, de la vida auténtica– ocurre cuando podemos sacudirnos la dominación del amo, la lógica bajo la cual aprendimos a vivir, a desear, a amar, y descubrimos que tenemos lo necesario para ser no empresarios de nuestra vida, sino artífices de nuestra existencia, sujetos que viven en sus propios términos.

¿Por qué aceptamos tan fácilmente trabajos nos enferman, nos endeudan y nos esclavizan? ¿Será porque no estamos dispuestos a realizar el trabajo que implica la construcción de nuestra propia libertad?

Ilustraciones: John Holcroft

Visto en: http://buscandolaverdad.es/2017/01/30/por-que-aceptamos-tan-facilmente-trabajos-que-nos-enferman-nos-endeudan-y-nos-esclavizan/
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El secreto de la felicidad

¿Por qué unas personas son más felices que otras? ¿Existe la “fórmula de la felicidad”? Creo que no exagero si digo que prácticamente todos hemos reflexionado acerca de esto alguna vez, pero… ¿realmente tienen respuesta estas preguntas?

Pues sí, para algunas personas la tienen. Y sí, para ellos existe una “fórmula de la felicidad”.

Realmente es posible aprender a disfrutar el momento y sacar lo mejor de él, a saborear las pequeñas cosas y a ser agradecidos por ellas, sin que lo que no se posee cause infelicidad.

Es posible disfrutar de verdad y encontrar la paz interior sin necesidad de salir de casa, ya sea preparando algo en la cocina o bebiendo una taza de té mientras se mira la vida pasar a través de la ventana, y da igual que se esté solo o en compañía.

Es decir, puede ser feliz convirtiendo la calidez de los mejores momentos en un verdadero estilo de vida.

Este confort no tiene nada que ver con el lujo, sino más bien todo lo contrario. La felicidad está en la sencillez y la comodidad, es decir, en una forma de entender la vida más simple, barata y práctica. Y esto es aplicable tanto a la ropa (esos pantalones viejos y ese jersey lleno de bolitas que siempre se pone para andar por casa y que tan a gusto le hacen sentir), como a la vida social (no hay nada mejor un picnic o una tarde en el parque con los amigos), el ambiente creado en nuestra propia casa (por ejemplo, logrando la iluminación adecuada y usando velas para dar intimidad…), etc.

Pues todo eso ya tiene un nombre, aunque no sea español: “hygge”.

Hygge (puede pronunciarlo como “jaigui”, “jiuga”, “jigui” o como quiera; lo cierto es que para nosotros resulta bastante impronunciable) es una palabra danesa sin traducción literal al español, pero que implicaría algo similar a “hogareño”, “casero”, “cómodo”, “íntimo” y “confortable” (o quizá todos ellos juntos, en una misma idea… ¿puede imaginarlo?).

¿Y por qué una palabra danesa?”, se estará preguntando usted. En los últimos años, diferentes rankings, entre ellos el último realizado por Naciones Unidas en 2016, han situado a Dinamarca como el país más feliz del mundo, y entender el porqué de esto se ha convertido en uno de los grandes cometidos de ese pequeño país nórdico; ¡hasta el punto de contar con un grupo independiente de investigación especializado en estos temas, el Instituto de Investigación sobre Felicidad! (1)


Su director, Meik Wiking, acaba de publicar en España su libro Hygge. La felicidad en las pequeñas cosas (descubre por qué los daneses son los más felices del mundo y cómo tú también puedes serlo), un completo y divertidísimo compendio de trucos, ideas y consejos para encontrar la felicidad en lo más simple y disfrutar de verdad de las cosas más sencillas de la vida (que son las mejores). (2)

Sin embargo, aunque esta “receta” para la felicidad parezca algo muy sencillo, la realidad no lo es tanto.

Detrás de los rankings internacionales se esconden factores sociales y políticos que explican por qué los daneses, pese a vivir en un país oscuro y frío la mayor parte del año, son más felices que los españoles, los italianos o los turcos, por ejemplo.

El hygge actúa en la pequeña escala, la individual, y permite percibir de otro modo los momentos en familia o que nos dedicamos a nosotros mismos. El hygge ayuda a disfrutar con lo más simple, siendo más feliz en el día a día, independientemente de los datos maroeconómicos o macrosociales. Es algo que no depende de las políticas de un determinado gobierno, sino de la actitud de una persona ante la vida. Y esa persona puede ser usted.

De todo ello (y del papel tan importante que juega la comida en la sociedad danesa, como verá más adelante), me he sentado a hablar -como no podía ser de otro modo, taza de té en mano- con el autor de este verdadero “tratado” sobre la felicidad, Meik Wiking, un danés orgulloso de llevar la felicidad por bandera.

¿Se puede medir la felicidad?

Para comenzar le planteé algo que llevaba días rondándome la cabeza, desde que leí el libro y profundicé en los estudios del Instituto danés de la Felicidad: “¿de verdad se puede medir la felicidad?”.

Wiking me miró serio, pero pronto esbozó una sonrisa y dijo con rotundidad: “¡Sí!”. “Por supuesto que es difícil”, continuó, “la felicidad es algo subjetivo. Pero como lo son otras muchas cosas que estudiamos: la depresión, el estrés, la ansiedad… Todas tienen que ver con cómo nos sentimos individualmente, pero se miden y cuantifican”.

Aunque, como es lógico, el estudio de la felicidad también atiende a indicadores objetivos clave, como las políticas públicas orientadas a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. El Estado del Bienestar es fundamental para entender cómo es la sociedad danesa.

La sanidad universal, la igualdad entre hombres y mujeres, la educación gratuita, las pensiones… todos ellos garantizan que la calidad de vida sea muy alta. Es algo completamente lógico. Ahora bien, incluso ahí surgen dudas. Y si no, ¿por qué los daneses son más felices que la población del resto de países nórdicos?

Ésta, entre otras muchas, es una de las cuestiones que el trabajo de los investigadores en el Instituto de Investigación sobre la Felicidad trata de aclarar.

Pero, ¿qué es realmente el hygge?

Entonces, el ‘hygge’ es sólo una manifestación de la gran calidad de vida y la tranquilidad de la que gozan en su país”, apunté yo.

Él meditó la respuesta: “En parte sí. El ‘hygge’ tiene que ver con la igualdad, la calidad de vida, el disfrute de las pequeñas cosas y con tener un cierto nivel de bienestar que ya no es mejorable con más dinero. Gracias a las políticas correctas y las buenas condiciones de vida tenemos más tiempo para relajarnos y disfrutar en familia”.

El hygge nos invita a evitar las conversaciones conflictivas, olvidarnos de los problemas y de la realidad que nos rodea e incluso a recuperar la niñez pasando una tarde de juegos de mesa o yendo a hacer algo divertido al parque. Por supuesto, no es incompatible con afrontar discusiones sobre cuestiones trascendentales, “pero tener ganas de pasar un momento ‘hyggeligt’ es probablemente la mejor forma de evitar que se enquisten la discusión y la confrontación”.

El hygge también es gratitud. De hecho, la gratitud es una de las claves que explica la forma de entender la vida de los daneses. Para Meik Wiking, la gratitud ayuda a desviar la atención de la comparación negativa. “Se han hecho estudios científicos que demuestran que podemos entrenar nuestra mente para conseguir que preste cada vez más atención a cosas positivas”.

Y es que uno de los grandes problemas de la sociedad actual es la comparativa constante -a través de la televisión, la publicidad y hoy muy especialmente las redes sociales- con los demás, a los que consideramos mejores que nosotros, la cual nos lleva a poner el foco sólo sobre aquello que no poseemos. “En las redes sociales, por ejemplo, no nos damos cuenta de que la gente sólo comparte sus mejores noticias y momentos”. Es un poco absurdo creer que la vida de los demás es simplemente perfecta o por fuerza mejor que la nuestra, pero a veces es lo que terminamos haciendo.

Todo lo que la pantalla no muestra

Este fenómeno ha sido estudiado a fondo por el Instituto danés de Investigación sobre Felicidad. Un amplio estudio realizado por sus investigadores sobre el uso de la red social Facebook demostró que en sólo una semana sin utilizar esta plataforma “absolutamente todos los parámetros evaluados relativos a la calidad de vida y la felicidad mejoraron”. (3)

Y lo mismo ocurre con la televisión. El Instituto que dirige Meik Wiking realizó estudios para evaluar su efecto introduciéndola en pueblecitos en los que hasta el momento no contaban con ningún televisor. Y también ahí comprobaron que los niveles de felicidad bajaban tras su incorporación. No porque cambiasen las circunstancias vitales de los participantes, sino porque sus aspiraciones de repente se habían disparado.

El abuso del móvil y la fiebre por estar permanentemente “conectados” por supuesto también son un problema. De hecho, “aparcar” el teléfono para vivir plenamente cada momento es otra de las premisas del “manifiesto hygge”. “Es común que las familias danesas establezcan ‘normas internas’ sobre el uso del móvil, por ejemplo, obligando a apagar todos los teléfonos mientras pasan un rato juntos o durante la cena”.

El éxito de la “fórmula de la felicidad”

Llegados a este punto, usted quizá esté pensando que lo que nos propone el hygge no deja de ser una serie de consejos simples y totalmente lógicos con los que aprender a liberarnos y disfrutar más de la vida, y que quizá sea excesivo llamarlo “la fórmula de la felicidad”.

Pero es precisamente ahí donde radica el éxito del “fenómeno hygge” y del libro de Meik Wiking, que ya ha sido traducido a nada menos que 25 idiomas: la verdadera felicidad está en las cosas más pequeñas y cotidianas; sólo tiene que aprender a disfrutarlas.

No se trata de adoptar actitudes o hábitos fuera de lo común, sino de que sea capaz de lograr el bienestar con el disfrute de las pequeñas cosas que lleva teniendo al alcance de la mano toda su vida, pero que las prisas, las angustias y los quehaceres nunca le han dejado disfrutar. ¡Es hora de hacerlo!

¿Cómo de felices somos los españoles?

Si a usted le preguntasen cómo de feliz es, en un baremo del 1 al 10, ¿qué respondería? ¿Y se sentirían felices sus familiares y amigos? Quizá le sorprenda, pero España ocupa el puesto número 37 de un total de 127 países en el ranking mundial de felicidad. “¡Eso está muy bien!”, celebra Wiking, aunque reconoce que nuestro país no está exento de desafíos, como todos, al fin y al cabo. (4)

Uno de los mayores desafíos de España es la cantidad de horas que la gente dedica al trabajo, y las dificultades para compaginar la vida laboral y familiar que eso conlleva”, resume el autor. Precisamente, algo que me sorprendió mucho es la ínfima extensión de la parte dedicada en el libro al hygge en la oficina. ¡Apenas ocupa un párrafo! Pero está claro que en Dinamarca, un país donde la norma es salir del trabajo a las 16:00 horas (quien tiene hijos), o en su defecto a las 17:00 horas (quien no los tiene), a la gente lo que realmente le interesa es disfrutar del tiempo libre.

Todos los países afrontan desafíos. Lo importante es no ver en ellos escollos insalvables, sino perspectivas de futuro hacia las que dirigirse y perseverar. “Como en su momento tocó a Dinamarca”, reconoce el autor. “Hoy día muchos daneses sólo se mueven en bicicleta, pero por supuesto llegar ahí ha requerido mucha inversión y décadas de trabajo”.

La correlación que existe entre felicidad e igualdad es clara. “La igualdad entre hombre y mujeres, por ejemplo”, señala Wiking, “no sólo hace más felices a las mujeres. Los hombres también son más felices en sociedades igualitarias”. Pero, por supuesto, la igualdad económica tiene un peso determinante.

Lo realmente fantástico de Dinamarca es que incluso si perdiera mi trabajo y todo mi dinero, seguiría teniendo una gran calidad de vida. El dinero no tiene tanta importancia porque ya existe una gran calidad de vida. Y esto por supuesto también es disuasorio contra robos y otros delitos”.

La igualdad es un factor clave para explicar por qué un país es más feliz que otro. Otro de esos factores (aunque hay más) es la corrupción. Sentir que los impuestos son una inversión real en la calidad de vida del conjunto de la sociedad y tener claro el retorno que se recibe de ellos es muy importante. Si esto sucede, la mayoría de la población estará a favor de pagarlos.

Los genes de la felicidad

Quizá le sorprenda saberlo, pero la genética también tiene mucho que ver con la felicidad.

Aun así, aunque el componente genético exista, el estudio de los genes no puede explicar por qué existe tan alto nivel de felicidad en unos países y tan bajo en otros. Ahí entran las políticas adoptadas, el papel del Estado del Bienestar…

Al abordar esta cuestión, Wiking sacó un papel de su bolsillo y me mostró un esquema con dos columnas hecho a mano: “Aquí está la genética (señaló a la izquierda) y aquí las políticas y el comportamiento (a la derecha). Nosotros estamos interesados en estos dos últimos componentes y en cómo interactúan entre ellos, porque preferimos centrarnos en las cosas que podemos cambiar”.

Lo que también ocupa al Instituto de Investigación sobre la Felicidad es la importancia de la salud física en la salud mental, así como entender qué es lo que desencadena los trastornos mentales o conduce a la infelicidad y cómo se puede mejorar la situación. Los investigadores (y afortunadamente cada vez más instituciones) tienen claro que tener una buena calidad de vida no es sólo no estar enfermo, sino también sentirse bien, pleno.

Los daneses, ¿“obsesionados” con los dulces?

En un giro de nuestra conversación confesé a Wiking que me había sorprendido lo que parece una verdadera “obsesión” de los daneses por los pasteles y los dulces. ¡Cualquiera que lea su libro puede pensar que no comen otra cosa!

Lo cierto es que pareció hacerle mucha gracia la cuestión.

¿Quieres que hablemos de por qué no somos obesos a pesar de comer tantos dulces?”, me dijo divertido. “Es cierto que comemos muchos pasteles, pero esa es sólo una parte de la ecuación. En la otra parte está la cantidad de ejercicio que hacemos diariamente”.

Las ciudades danesas están pensadas para desplazarse en bicicleta o andando. “Yo no tengo coche porque no lo necesito; voy en bici a todas partes. Y más del 50% de la gente que vive en Copenhague se mueve en bicicleta. Ese es el tipo de accesibilidad que hay que fomentar”.

Wiking me explicó que había realizado un cálculo y que desplazándose en bicicleta a diario podía quemar cerca de 1800 kcal a la semana, aproximadamente. Dependiendo de las calorías que consumamos al día (un adulto ronda las 2000 kcal diarias), “ir en bicicleta a todas partes sería casi como hacer un día de ayuno a la semana”.

Lo cierto es que el culto a la comida del hygge va muchísimo más allá de los dulces.

Alcanzar la armonía individual sin duda va ligado a la apuesta por modelos sostenibles y, por lo tanto, es indisociable del consumo de productos de temporada (¡ni que decir tiene que mucho más saludables!).

Pero también al slow food, al disfrute de las comidas en buena compañía y al placer de cocinar los alimentos uno mismo y de pasar ratos agradables preparando las recetas de toda la vida o deliciosas conservas para guardar durante una buena temporada.

Una de las grandes propuestas del libro es crear un “club gastronómico” con un grupo de amigos o familiares. Sólo se necesitan conocimientos culinarios básicos y ganas de participar. Y es que la cena ideal de los daneses es aquella en la que todos colaboran en la preparación de los platos. En una verdadera cena hygge no hay ni anfitriones estresados ni invitados apoltronados en el sofá a la espera de que llegue la comida. ¡Todo es trabajo en equipo!

Fuentes:

  1. Dinamarca quedó de nº1 en el Informe Mundial de la Felicidad de 2016, de nº 3 en el Informe Mundial de la Felicidad de 2015, de nº 1 en el Índice para una Vida Mejor- Satisfacción ante la vida (OCDE) de 2015, de nº1 en la Encuesta Social Europea de 2014; etc.
  2. Meik Wiking. “Hygge. La felicidad en las pequeñas cosas”. Libros Cúpula. 2017.
  3. The Facebook experiment. The happiness research institute. Dinamarca, 2015.
  4. Ranking of Happiness 2013-2015. Earth Institute & Columbia University. “World Happiness Report 2016”.

El cáncer es reversible

“El cáncer es una enfermedad reversible. Lo único que tenemos que hacer es revertir las tres características de la célula cancerosa: eliminar la acidez, la hipoxia y aumentar su temperatura. Cómo se consigue: fundamentalmente a través de la alimentación y el agua, con una dieta antiinflamatoria y el consumo de agua alcalina”
El doctor Alejandro Stevens, actualmente especialista en medicina biorreguladora, egresó como médico cirujano en 1982 en la Universidad de Concepción, posteriormente cursó pediatría, neurología infantil y culminó los magíster en Salud Pública y Epidemiología. Durante 14 años trabajó como neurólogo infantil en el hospital de Chillán hasta que su inquietud por ir más allá que el mero estudio de la sintomatología en la medicina alopática le llevó a adentrarse en la terapia neural, la medicina biorreguladora y la homotoxicología de la mano del doctor colombiano Arturo O´Byrne en busca de la causa y no del síntoma. Hoy día en su centro de la Ligua atiende a pacientes de todas las edades y con todo tipo de patologías, pero en especial el cáncer donde ha obtenido excelentes resultados. Es además uno de los fundadores y miembros de la Sociedad de Medicina Biorreguladora de Chile y fue de los primero en impartir sus conocimientos sobre terapia neural en Chile.
¿Doctor, cómo se trata a un paciente de cáncer con medicina biorreguladora y cuáles son los resultados que está obteniendo?
Desde el año 2002, se conoce con exactitud lo que es la biología de las células cancerígenas. Las células en general tienen tres características: el ph, el consumo de oxígeno y la temperatura. Sabemos que la célula normal tiene un ph alcalino, o sea sobre 7.2, consume oxígeno y vive a una temperatura de más menos 37 grados. Por su parte, la célula cancerígena vive en un ambiente ácido, no consume oxígeno y vive a temperatura fría, entre 8 y 10 grados.
Por lo tanto, todo lo que nosotros hacemos desde el punto de vista biológico está enfocado en estas tres características: 1º cambiar la acidez a alcalinidad, 2º agregarle oxígeno a la célula cancerígena y 3º aumentar la temperatura a 37º.
Ahora, la clave de todo esto es la acidez, es decir todos los esfuerzos para el tratamiento del cáncer tienen que estar dirigidos a mejorar la acidez, porque ésta es la condición que tiene la célula cancerígena de sobrevivir. La MEC (la matriz extracelular), lo que anteriormente se conocía como tejido conjuntivo, juega un papel extremadamente importante en todo este proceso, ya que el cuerpo se divide entre la parte intracelular, la extracelular y vascular.
La célula cancerígena muta para vivir en condiciones de acidez e hipoxia y vive a baja temperatura. De hecho el cáncer es reversible. En la alopatía no existe el concepto de matric, entonces no hay opción de detoxicación. A propósito del cáncer, cuando se hizo el estudio desde la OMS en función a los resultados del cáncer, se dijo que desde la medicina alopática se tenían tres formas de tratar el cáncer: por cirugía, por quimioterapia y por radioterapia. En el estudio se habló también del éxito y el fracaso de estas tres terapias: la cirugía tiene un 50% de éxito y 50% de fracaso, la quimioterapia, por su parte, tiene un 7% de éxito y un 93% de fracaso y la radioterapia un 8% de éxito y un 92% de fracaso.
¿Por qué estos resultados tan bajos? Hoy día se sabe, que lo que hace la quimio y la radio es que aumenta la acidez y la hipoxia y disminuye la temperatura, que son las precisamente las tres condiciones que favorecen la presencia de la célula cancerosa. Lo que la radio y la quimioterapia producen es la intoxicación de matric y si la matric (MEC) se desvirtúa y no actúa como un espejo resonador nítido, sino que hay interferencias, la célula tiene que volver a mutar para sobrevivir en esa condición. Entonces hoy día, para la medicina biorreguladora, el cáncer es un mecanismo de sobrevivencia. Cuando el médico biorregulador entiende eso, entiende el cáncer.
¿Qué elementos son los que usted considera los más generadores de acidez?
Los seres humanos somos energía envuelta en piel, por lo tanto somos entes energéticos ¿Cómo se alimenta la energía? En un 70% alimentación y la mitad de eso 35% agua, 20% oxígeno y 10% luz solar. Entonces el peso, el 70% lo tiene lo que entra por boca, la mitad es alimento y la otra mitad es agua.
Si nosotros quisiéramos desarrollar políticas de mejoría de verdad de la Salud Pública, deberíamos desarrollar políticas de alimentación y de agua. Pero, ya no de la potabilización del agua, sino todo lo que el agua contrae, porque el agua trae además metales pesados. El grueso del acidez lo hace la alimentación y la ingesta de agua. El agua debería tener un ph neutro, pero en Chile no lo tiene, tiene un ph ácido. Por eso, es que nosotros estamos promulgando el uso de agua alcalina.
¿Cómo consigue mutar la acidez de la célula cancerosa?
Con respecto a la alimentación, existe el concepto introducido por el doctor Barry Sears, que se basó en un hecho que los pacientes le relataban: “doctor yo no como tanto, pero engordo”. Entonces, Sears se dedicó a contar calorías y proteínas y se dio cuenta que la persona aún comiendo menos, seguía engordando. Ahí entendió que ese no era el problema, sino que tenía que ver con el proceso inflamatorio.
Nosotros debemos consumir alimentos no inflamatorios, porque cuando los consumimos aumentamos la acidez. La clave está en descubrir cuáles son los alimentos que te inflaman. En ese punto hemos llegado a dos conocimientos fundamentales, por un lado, el 80% de la población del mundo tiene intolerancia a la leche y el 75% al gluten. Nosotros tenemos genética de hace millones de años, pero el advenimiento de la agricultura que es muy posterior desarrolló la producción de la leche que es un elemento tremendamente “acidótico” y por esa razón el cáncer continúa como mecanismo de sobrevivencia. Ese cambio de switch es el que hace la diferencia.
Por ese motivo, mi principal objetivo es descubrir cuáles son esos alimentos inflamatorios y cuáles no. Hay un análisis que desarrollamos aquí en la clínica con un equipo que se llama Lapitex, a través del cual podemos detectar metales pesados y saber de forma muy rápida cuáles son los alimentos inflamatorios y cuáles no. En un minuto evalúa 213 alimentos y en cada paciente es distinto el resultado.
Otro de los equipos que utilizamos es el oligoscan que te permite la determinación de metales pesados, mide los oligoelementos y los minerales. Hoy día el conocimiento está, pero no se explica y tampoco existen modelos de trabajo que te permitan decir que hay otra medicina que se está desarrollando y que está obteniendo resultados.
Algunos de los consejos para reducir el riesgo de cáncer es llevar una dieta antiinflamatoria, evitar leche y lácteos en general, azúcar y cambiar la sal de mesa por la sal marina, además de evitar los carbohidratos, harinas, carnes rojas y de cerdo. Y de hecho con este puro cambio alimenticio, la gente con artritis y artrosis mejoran ostensiblemente. También es extremadamente importante el uso de agua alcalina para evitar la acidez. En Japón han distribuido este tipo de agua en la red y han reducido de forma importante el porcentaje de cáncer gástrico entre la población. Además hay que introducir el concepto de drenaje, que hoy día no es está muy extendido, al menos en Chile.
¿Cómo llegan los pacientes de cáncer a la medicina biorreguladora?
A la medicina biorreguladora llegan pacientes que han sido desahuciados de la medicina alopática, entonces nosotros hacemos muchas cosas, pero los hilos conductores son cambiar la acidez, la hipoxia y la temperatura. Antiguamente, la tecnología señalaba que tú podías mejorar la temperatura a través de la medicina más antigua del mundo que es la moxibustión, una moxa hecha con la planta de Artemisa, que se hace en puntos de acupuntura y que consigue elevar la temperatura.
¿Cuál es su especialidad en este centro médico?
Cuando uno entra en la causalidad, uno encuentra que las causas en las enfermedades son comunes y la variable de enfermarte o no va a depender de lo que llamamos epigenética. Es decir, todos tenemos un transfondo genético pero también tenemos un ambiente y si ese ambiente codifica para una enfermedad nos enfermamos. Todos tenemos un sustrato genético, pero tú te puedes enfermar o no y no depende de la edad, sino del ambiente. Si a la enfermedad le das las condiciones se expresa la genética.

Siendo pediatra, uno se empieza a introducir en la familia del niño, y empiezas a usar tu tratamiento desde el mundo alternativo, incluso uso alopatía, cuando lo necesito lo uso. Cuando te introduces en la familia como pediatra y ven que tienes resultados con los niños, empieza a llegar la abuelita, la mamá, el tío. Hoy día estamos tratando desde niños recién nacidos hasta las abuelitas de 95 años. Trato todo el espectro de edad y todas las patologías. Aquí llegan muchas patologías de las que se dicen crónicas. De hecho, descubrí que la medicina alopática lo único que consigue es cronificar la enfermedad, porque haces supresión de síntomas y cuando haces eso obligas a la enfermedad a cronificarse.

Fuentes: Centro clínico del Dr. Stevens

The Nature Conservancy muestra los beneficios de una inversión en la plantación de árboles

Un estudio de The Nature Conservancy muestra los beneficios de una inversión en la plantación de árboles en las grandes ciudades.

Cada año cerca de tres millones de personas mueren en el mundo debido a la contaminación atmosférica. La tendencia indica que esta cifra debería ir en aumento pues se espera que para el 2050, el 80 por ciento de la población del planeta habite en ciudades.

Ante esta preocupante realidad surgen algunas propuestas desde varios sectores. Una de ellas es lo que indica el estudio “Plantando Aire Sano”, de la ONG “The Nature Conservancy”, y que señala que con una pequeña inversión en plantación de árboles (cuatro dólares por persona) en algunas de las ciudades más grandes del mundo se podría mejorar la salud de decenas de millones de personas, al reducir los índices de polución y enfriar en alire en las calles urbanas.

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“Los árboles pueden tener un impacto local significativo en los niveles de contaminación y en la temperatura…Pueden salvar vidas y son igual de eficientes que las soluciones más tradicionales, como colocar depuradores en chimeneas o pintar techos de color blanco”, aseguró Rob McDonald, autor principal del estudio.

La investigación da cuenta de cómo los árboles limpian y enfrían el aire a fin de identificar lugares donde una inversión en plantación de árboles puede tener un mayor impacto en la vida de las personas.

Así, una inversión mundial anual de cien millones de dólares en plantación de árboles podría proporcionarles la chance de vivir en ciudades más frías a 77 millones de personas y una reducción medible de la contaminación atmosférica a 68 millones de personas.

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Todas estas propuestas destinadas a mejorar nuestra calidad de vida en las ciudades deberían ser tomadas en cuenta por las distintas autoridades.

Lo anterior debido a los numerosos beneficios de plantar árboles en las ciudades (o en cualquier lugar). Según el estudio, ellos constituyen la única solución que limpia y enfría el aire a la vez, además de ofrecer otros beneficios,como espacio verde urbano para los residentes, hábitat para la vida silvestre y retención del carbono.

Visto en: https://www.veoverde.com/2017/01/plantar-arboles-para-reducir-la-contaminacion-frenar-el-cambio-climatico-y-salvar-vidas/

La gran mentira del colesterol

“Nosotros los médicos, con toda nuestra formación, conocimientos y autoridad, a menudo adquirimos un gran ego que nos hace difícil admitir que estamos equivocados. Así que, aquí está. Admito estar equivocado. Como cirujano cardíaco con 25 años de experiencia, con más de 5000 cirugías realizadas a corazón abierto, hoy ha llegado el momento de reparar el daño con hechos médicos y científicos.”

Durante muchos años me capacité con otros médicos etiquetados como “formadores de opinión”. Bombardeados con literatura científica, asistiendo de forma continua a seminarios, los creadores de opinión hemos insistido en que las enfermedades del corazón son el resultado del simple hecho de tener niveles de colesterol muy elevados en la sangre.

La única terapia aceptada era prescribir medicamentos para bajar el colesterol y una dieta muy restringida en grasas. Insistimos que esto último sin duda disminuiría el colesterol y las enfermedades cardíacas. Cualquier desviación de estas recomendaciones se consideraba una herejía y podía resultar en una mala práctica médica.

¡No está funcionando!

Estas recomendaciones ya no son ni científicamente ni moralmente defendibles. El descubrimiento hace unos años atrás de que la inflamación en la pared arterial es la causa real de la enfermedad cardíaca,
está dando lugar lentamente a un cambio de paradigma en cómo se tratarán las enfermedades cardíacas y otras dolencias crónicas.

Las recomendaciones dietéticas establecidas desde hace mucho tiempo han creado epidemias de obesidad y de diabetes, consecuencias que empequeñecen cualquier otra plaga en la historia en términos de mortalidad, sufrimiento humano y de graves consecuencias económicas.

A pesar de que el 25% de la población toma costosos medicamentos a base de estatinas, y a pesar del hecho de que hemos reducido la cantidad de grasa presente en nuestra dieta, más personas morirán por enfermedades que afectan al corazón.

Las estadísticas de la American Heart Association indican que 75 millones de estadounidenses sufren enfermedades cardíacas, que 20 millones padecen diabetes y 57 millones pre-diabetes. Estos trastornos están afectando cada vez a personas más jóvenes, en mayor número cada año.

En pocas palabras, sin inflamación en el cuerpo, no es posible que se acumule colesterol en las paredes de los vasos sanguíneos y se causen enfermedades cardíacas y ataques. Sin inflamación, el colesterol se mueve libremente por todo el cuerpo. Es la inflamación lo que hace que el colesterol quede atrapado.

La inflamación no es complicada- se trata simplemente de una reacción natural del cuerpo ante invasores extraños tales como bacterias, toxinas o virus. El ciclo de la inflamación es una forma de proteger al cuerpo ante invasores bacterianos y virales. Sin embargo, si exponemos al organismo de forma crónica a daños por toxinas o alimentos que el cuerpo humano no está diseñado para procesar, ocurre una condición llamada inflamación crónica.

¿Qué persona sensata se expondría de forma intencionada y en repetidas ocasiones a alimentos u otras sustancias que sabe que causan daño corporal? Bueno, quizás los fumadores, pero al toman esa decisión de manera voluntaria.

El resto nos limitamos a seguir la dieta recomendada que es baja en grasas y alta en grasas poliinsaturadas y carbohidratos, sin saber que estamos causando repetidos daños a nuestros vasos sanguíneos. Esta agresión repetida produce una inflamación crónica que conduce a la enfermedad cardíaca, a los accidentes cerebrovasculares, a la diabetes y la obesidad.

Permítanme repetir eso: la lesión e inflamación de nuestros vasos sanguíneos está causada por una dieta baja en grasas, algo recomendado durante años por la medicina convencional.

¿Cuáles son los mayores culpables de la inflamación crónica? En pocas palabras, la sobrecarga de hidratos de carbono simples y procesados (azúcar, harina y todos los productos derivados) y el exceso de consumo de aceites vegetales con omega-6, tales como aceites de soja, maíz y girasol que se encuentran presentes en muchos alimentos procesados.

Visualiza lo siguiente: un cepillo duro que se frota repetidamente sobre la piel hasta que ésta se enrojece y casi sangra. Mantienes esto varias veces al día, diariamente durante 5 años. Si pudieses tolerar este cepillado doloroso, se produciría sangrado, hinchazón de la zona infectada que cada vez sería peor a medida que repite la agresión. Esta es una buena forma de visualizar el proceso inflamatorio que podría estar pasando en tu cuerpo ahora mismo.

Independiente de dónde se produzca el proceso inflamatorio, bien interna o externamente, es lo mismo. He observado el interior de miles y miles de arterias. Una arteria enferma se ve como si alguien hubiese cogido un cepillo y lo hubiese frotado varias veces contra las paredes. Varias veces al día, todos los días, los alimentos que comemos producen pequeñas lesiones, sobre las que se producen otras, causando que el cuerpo responda de forma continua con inflamación.

A pesar de que resulta tentador el sabor de unos pasteles, nuestros cuerpos responden de forma alarmante, como si un invasor extraño llegara declarando la guerra. Los alimentos cargados con azúcar y carbohidratos simples, o procesados con omega-6 para una mayor vida útil han sido uno de los pilares de la dieta norteamericana oir seis décadas. Estos alimentos han estado envenenando lentamente a todos.

¿Cómo comiendo un simple dulce produce una cascada inflamatoria que hace que te enfermes?

Imagínate derramando miel en tu teclado y tienes una representación visual de lo que ocurre dentro de la célula. Cuando consumimos hidratos de carbono simples tales como el azúcar, los niveles de azúcar en la sangre se elevan rápidamente. Como respuesta, el páncreas secreta insulina, cuya misión principal es que el azúcar ingrese a todas las células donde se almacena para energía. Si la célula está llena y no necesita glucosa, es rechazada para evitar una disfunción de los procesos que se llevan a cabo en su interior.

Cuando tus células rechazan el exceso de glucosa, se elevan los niveles de azúcar en sangre produciendo más insulina, y la glucosa se almacena en forma de grasa.

¿Qué tiene que ver todo esto con la inflamación? La cantidad de azúcar en sangre es controlada en unos rangos muy estrechos. Las moléculas de azúcar extras se unen a una variedad de proteínas que lesionan las paredes de los vasos sanguíneos. Esta lesión repetida de las paredes de los vasos sanguíneos desencadena la inflamación. Cuando sube tu nivel de azúcar en sangre varias veces al día, todos los días, es como frotar con papel de lija el delicado interior de tus vasos sanguíneos.

Si bien no puede observarlo, puedes estar seguro de que ocurre así. Lo ví en más de 5000 pacientes sometidos a cirugía durante los 25 años que llevo ejerciendo. Todos ellos tenían un denominador común: la inflamación de las arterias.

Volvamos al asunto de los pasteles. Ese producto de inocente aspecto, no sólo contiene azúcar, sino que también está elaborados con ácidos grasos omega-6, tales como los provenientes de la soja. Las patatas fritas se fríen con aceite de soja; muchos alimentos procesados se fabrican con ácidos grasos omega-6 para que tengan más larga duración. Mientras que las grasas omega-6 son esenciales- son parte de la membrana celular controlando lo que entra y sale de la célula- deben estar en equilibrio con los omega-3.

Si este equilibrio se rompe por el consumo excesivo de ácidos grasos omega-6, la membrana de la célula produce unas sustancias químicas denominadas citoquinas, que causan directamente inflamación.

Hoy en día, la dieta tipo Americana suele producir un desequilibrio muy grande entre estos dos tipos de ácidos grasos. La relación de desequilibrio puede estar en torno a 15:1, o incluso a 30:1 en favor de los ácidos grasos omega-6. Esta es una enorme cantidad de citoquinas causando inflamación. En el ambiente alimenticio de hoy, una proporción de 3:1 sería óptimo y saludable.

Para empeorar aún más las cosas, el sobrepeso que estás acarreando por comer estas comidas produce una sobrecarga de células grasas que vierten grandes cantidades de productos químicos pro-inflamatorios, lo que se suma a las lesiones causadas por los altos niveles de azúcar en sangre. El proceso que comenzó con un pastel se convierte en un círculo vicioso que con el tiempo generaenfermedades cardíacas, hipertensión arterial, diabetes, y por último, Alzheimer, si el proceso inflamatorio continúa.

No se escapar del hecho de que cuanto más alimentos procesados consumimos, más se dispara la inflamación poco a poco cada día. El cuerpo humano no puede procesar, ni fue diseñado para consumir, alimentos envasados con azúcar y remojados en ácidos grasos omega-6.

No hay otra solución para disminuir la inflamación que consumir alimentos lo más cercano posible a su estado natural. Para reconstruir músculos, consume más proteínas. Elige carbohidratos complejos, tales como los presentes en coloridas frutas, verduras. Reduce o elimina el consumo de los ácidos grasos omega-6 que causan inflamación, tales como el aceite de maíz y soja, y los alimentos procesados que se han elaborado con estos aceites.

Una cucharada de aceite de maíz contiene 7,280 mg de ácidos grasos omega-6; la soja 6,949 mg. En vez de eso, utiliza aceite de oliva o mantequilla, procedente de animales alimentados con pasto.

Las grasas animales contienen menos del 20% de omega-6 y son mucho menos propensas a producir inflamación que los aceites poliinsaturados, supuestamente saludables. Olvida la “ciencia” que te han metido en la cabeza por décadas. La ciencia que las grasas saturada por sí solas producen enfermedades cardíacas no es cierto. La ciencia que las grasas saturadas aumentan el colesterol es también muy débil. Desde que sabemos que el colesterol no es la causa de enfermedades cardíacas, la preocupación por las grasas saturadas es aún más absurda hoy en día.

La teoría del colesterol llevó a recomendar alimentos sin o con poca grasa, lo que trajo consigo la creación de los alimentos que están causando esta epidemia de inflamación. La medicina convencional cometió un tremendo error cuando aconsejó a la gente que evitara las grasas saturadas en favor de los alimentos ricos en ácidos grasos omega-6. Ahora tenemos una epidemia de inflamación arterial, la que conduce a enfermedad cardíaca y otros asesinos silenciosos.

Lo que puedes hacer es elegir alimentos no elaborados. Eliminando los alimentos que producen inflamación y añadiendo los nutrientes esenciales presentes en los alimentos frescos no procesados, revertirás años de daño en tus arterias y en todo su cuerpo casuado por el consumo de la típica dieta americana.

Dr. Dwight Lundell es jefe del Servicio de Cirugía Coronaria en el Banner Heart Hospital, Mesa, AZ. Recientemente dejó la cirugía para centrarse en el tratamiento nutricional de las enfermedades cardíacas. Es el fundador de Healthy Humans Foundation, que promueve la salud humana mediante un enfoque que ayude a las Corporaciones a promover la salud. Es también autor de The Cure for Heart Disease y The Great Cholesterol Lie.

¿Nos podemos fiar de las cifras de cultivos transgénicos que da el Gobierno? ¡No!

Año tras año el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente (MAPAMA) publica la superficie cultivada con transgénicos en España y… sigue siendo una mera estimación que nada tienen que ver con la realidad. Para 2016 el Ministerio dice que se cultivaron 129.081 hectáreas.

No hace falta mirar con lupa para descubrir que estas cifras no son para nada fiables. Basta comparar las cifras que da el MAPAMA para Cataluña y las que da la propia Comunidad Autónoma desde 2003 para ver cómo las cifras del Ministerio están ampliamente infladas.

Cataluña es la única Comunidad Autónoma que hace un ejercicio de transparencia y publica en su página web la superficie cultivada con transgénicos. Para 2016 el Ministerio dice que en Cataluña se cultivaron 41.567 hectáreas y la Generalitat dice 20.543 hectáreas. ¡Impresionante! ¡Un 50,58% menos que la cifra del Ministerio!

Pero no es la única Comunidad Autónoma donde pasa esto. Hace poco, cuestionada por la superficie cultivada con transgénicos en el Parlamento Andaluz, la Consejera de Agricultura dijo que en Andalucía se cultivaron en 2013, 2014, 2015, 3.784 ha, 3.028 ha, 3.147 ha respectivamente. El MAPAMA para los mismos años dice 14.079 ha, 10.692 ha y 11.471 ¡Diferencias superiores a un 70% cuando comparadas con las del Ministerio! Curiosamente, la Consejera no contesta a Greenpeace cuando, a través de la Ley de Información Ambiental, solicita estos datos (creo que podemos seguir esperando por los de 2016). Tampoco se publican en la web de la Junta. La misma transparencia que Cataluña.

Las diferencias entre las estimaciones y la realidad ocurren para todas las demás CCAA que sí contestan a la solicitud de información ambiental como lo hizo público Greenpeace en innúmeras ocasiones.

¿Tan difícil es que el Ministerio pida los datos reales a las CCAA? ¿O es que no quiere? ¿Y si no quiere porque le interesa publicar cifras inflacionistas y no las reales?

¿Nos podemos entonces fiar del @mapamagob cuando nos dice que en 2016 se cultivaron 129.081 hectáreas? Si no queremos ver la realidad, sí. Yo me fío más de la información que dan las CCAA, eso sí, en algunas es muy difícil conseguir la información, más que descorchar una botella de cava cuando celebramos el año nuevo 😉

Por cierto, tras ya casi 20 años desde que se aprobó el primer cultivo transgénico en la UE, España sigue siendo el único país, repito el único país de la UE, que permite su cultivo a una escala importante. Es más, 19 países de la UE los han prohibido en la totalidad o parte de sus territorios. El fracaso de los transgénicos en la UE es más que evidente y 2017 debe ser el año en que en España se haga la“profunda reflexión” sobre el uso de estos cultivos recomendada por los servicios técnicos del Gobierno de Aragón (ver inicio página 3). Curiosamente, Aragón es la comunidad autónoma donde más se siembran transgénicos. Hasta el momento no se ha querido hacer esta reflexión, pero ya va siendo hora. Y, si no es pedir mucho, un poquito de transparencia y seriedad, por favor.

Visto en: http://www.greenpeace.org

Este Corto Sobre La Soledad Y La Vejez Ha Emocionado La Web

Laura Stewart es una experta de animacion canadiense, autora de este belisimo corto: ha ganado diferentes festivales y concursos con esta breve historia sobre la vejez y sobre la soledad. En realidad no existe una trama verdadera y propia: Stewart ha dado voluntariamente espacio a la fantasia de cada espectador, dejando a cada no la libertad de interpretar a su modo la figura de Blobby, el ser gris segun lo que acompaña al hombre en el film. Segun ustedes que representa Blobby?

Entrevista Annie Marquier

La autora de El poder de elegir, La libertad de ser o el Maestro del Corazón. Una pionera en el mundo de la conciencia. La primera que acuñó la palabra victimitis. Experta en psicología holística y transpersonal. Sólo un par de años atrás ni me hubiera podido imaginar la posibilidad de entrevistarla, y ahora, es una realidad. La lectura de El poder de elegir fue un punto de inflexión en mi vida, y el motivo de mi viaje a Canadá para conocerla. Desde entonces puedo decir que es mi Maestra de referencia, en la distancia; y sus libros, un faro con el que guiarme a través de la inmensidad de la vida. Rigor, disciplina, experimentación, dulzura, inteligencia, arte, conciencia… son palabras que la definen.
Annie Marquier es francesa, aunque reside en Québec, Canadá. Allí dirige desde hace 30 años el Instituto para el Desarrollo de la Persona, donde ayuda a las personas a elevar su grado de conciencia o, dicho de otro modo, a encontrarse a sí mismas.

web Instituto:
idp.qc.ca/html/el_instituto.html
Alish

Salir de una secta significa aceptar que tu vida ha sido un engaño

Varios exmiembros de los Testigos de Jehová de España han denunciado abusos contra su persona y, gran parte de ellos, necesitaron tiempo para darse cuenta de que habían sido engañados. Para entender a qué se debe hemos hablado con un experto en problemáticas sectarias

En los últimos meses, varios exmiembros de distintas congregaciones de los Testigos de Jehová de España han denunciado abusos sexuales, coacción e intromisiones en su vida privada.  

El último en hacerlo ha sido Juan Bourgon. Porque, como explicó a El Periódico, fue expulsado recientemente del grupo por preguntar acerca de los abusos sexuales cometidos por miembros de la confesión en Estados Unidos.

Antes de formular sus denuncias, estas víctimas necesitaron tiempo para darse cuenta de que más que adeptos del grupo religioso, habían sido víctimas de un sistema sectario. Algo que nunca les traería la “salvación”, como se predica desde la misma confesión.

Para entender por qué razón cuesta tanto abandonar una secta hablamos con el Doctor en Psicología y director de Emaaps (Equipo Mutidisciplinar para el Asesoramiento y Asistencia en Problemas Sectarios), Pepe Rodríguez.

Estas víctimas necesitaron tiempo para darse cuenta de que más que adeptos de un grupo religioso, habían sido víctimas de un sistema sectario

La dificultad de salir de la “burbuja salvadora”

Muchos adeptos apenas tienen contacto con el mundo real y viven toda su vida encerrados en una “burbuja salvadora” de la cual no quieren salir porque les han inculcado miedo a hacerlo.

“Lo que resulta muy difícil para demasiada gente —dice Rodríguez— es enfrentarse a su vida cotidiana y gestionar de forma mínimamente adecuada sus emociones. Los que quieren salir de una ‘secta’ no son más que una pequeña parte de todos los que lo han intentado previamente”.

La poca conexión que tienen con el exterior tampoco les ayuda a abrir los ojos. Las creencias entran por el canal emocional, por lo que las críticas hacia ellas se interpretan como un ataque a la misma persona.

En el caso de tenerlas en cuenta, podrían pensar que toda su vida ha sido un engaño, un fracaso. Algo que provoca que “intentar dialogar o debatir con un fanático sea una misión imposible”.

En el caso de tener en cuenta estas críticas, podrían pensar que toda su vida ha sido un engaño, un fracaso

Gran parte de las personas que viven en un grupo tan hermético como los Testigos de Jehová únicamente tienen a su familia y a amigos de la congregación. Otra razón por la cual abanonar la confesión les suscita tanto terror, ya que si lo hacen éstos serán los primeros en marginarles. “Tienen prohibido bajo pena de expulsión hablar con un excluido o con quien abandona el grupo”.

Se producirá una desconexión a partir de la cual quedarán solos. Socialmente aislados y sin nada a lo que agarrarse. Algo con lo que, indirectamente, les hacen entender que si salen lo pierden todo.

Tampoco pueden utilizar su criterio para analizar o valorar las ideas que les transmiten. El pensamiento individual y el acceso a información ajena al colectivo están totalmente restringidos. Por ello, prácticamente todas las ideas, creencias y parte de sus conductas están mediatizadas por lo que han aprendido en la congregación.

“La anulación o restricción severa de la libertad de pensamiento es una táctica de manipulación sectaria que se aplica en todas las religiones. Pero en un grupo pequeño, como los Testigos de Jehová, es más intensa”.

“Los adeptos tienen prohibido bajo pena de expulsión hablar con un excluido o con quien abandona el grupo”

  Hay muchos que llevan demasiados años o que, incluso, nacieron en la congregación, lo cual ha influido en su personalidad de forma permanente. “En las familias con afilición a algún tipo de creencia se suele potenciar la rigidez y la subordinación en el carácter de los hijos”. Y esto solo les hace más propensos a tener una fe ciega en un sistema sectario sin ni siquiera ser conscientes de ello.

Pero, la desprogramación es posible

Diego Hidalgo fue Testigo de Jehová durante muchos años , donde llegó a ser anciano de la confesión —líder de una congregación—. Con el tiempo, Hidalgo se dio cuenta de que todo aquello era una falacia.

Ahora es director de Liberados, asociación que ofrece consejo a los miembros que quieren abandonar el grupo, y lleva 8 años siendo desprogramador. En otras palabras, intentando demostrar a aquellos que quieren salir de la confesión que no todo es verdad. Para ello, les crea dudas razonables y trabajan en ellas hasta que les hace ver que han sido víctimas de una “mentira”.

“Les enfrento a los cambios de doctrina y a las contradicciones que la confesión ha tenido a lo largo de los años y como esto ha llegado a ejercer un efecto negativo sobre algún miembro”.

Hidalgo lleva 8 años como desprogramador: intentando demostrar a aquellos que quieren salir de la confesión que no todo es verdad

Sin embargo, no se trata de una tarea fácil y no siempre lo ha conseguido. “Hay personas que no quieren ver la verdad porque no pueden aceptarlo psicológicamente”. Pero ha habido otros casos en los que su terapia ha funcionado y, de hecho, a lo largo de este tiempo ha conseguido desprogramar a alrededor de 40 personas.

Israel necesitó 21 años

Israel Florez nació siendo Testigo de Jehová. En 1979, cuando solo tenía 5 años, un miembro de la confesión religiosa abusó sexualmente de él. No fue hasta el 2000 cuando tuvo fuerzas para contarlo en la congregación de la Puerta del Ángel de Madrid. Sin embargo, la respuesta que obtuvo no fue la que esperaba: “me dijeron que no contara nada”.

Cinco años después se desvinculó por completo: dejó de asistir a las reuniones y de relacionarse con otros miembros. De este modo, abandonó el grupo para siempre. Como la mayoría de los que se han marchado, lo hizo por la puerta de atrás y, prácticamente, sin contar con el apoyo de nadie.

 A lo largo de este tiempo Hidalgo ha conseguido desprogramar a alrededor de 40 personas

Pero, con el tiempo, empezó a moverse por las redes sociales y se dio cuenta de que no había sido la única víctima. Había otras personas que lidiaban en solitario con las injusticias sufridas y cuando se encontraron se unieron . Así, acabó naciendo el colectivo Abusos TJ, cuyo objetivo es ayudar a las víctimas, ofrecerles ayuda legal y visibilidad en los medios.

Ya son 100 personas las que forman parte de éste y, por el momento, ya han formulado aproximadamente 20 denuncias. Con ello no pretenden destruir a los Testigos de Jehová, solo que cambien sus políticas para que nadie más tenga que sufrir lo mismo que ellos en su día.

Ellos han conseguido rescribir su historia, ahora es el turno de todo aquel que quiera vivir su vida fuera de la congregación.

Visto en: http://www.playgroundmag.net/noticias/actualidad/Testigos-Jehova_0_1895810425.html?utm_source=facebook.com&utm_medium=post&utm_campaign=Testigos-Jehova